Un silencioso pero contundente operativo desplegado en la comuna de Río Hurtado, en la provincia del Limarí, permitió a Carabineros del OS7 concretar uno de los decomisos más importantes del año, superando con esta acción el total de drogas incautadas en toda la región durante 2024.
La acción policial fue fruto de una extensa investigación liderada por la Sección de Investigación Policial (SIP) de la Segunda Comisaría de Coquimbo, la cual se originó en marzo tras un incidente con disparos y hallazgos de armas en la comuna puerto. Las diligencias posteriores revelaron una compleja red de tráfico que culminó en la detección de un centro de acopio de droga en el sector rural de Chacay, cerca de la frontera con Argentina.
El operativo, que se extendió por más de 15 horas, contó con un despliegue terrestre y aéreo, respaldado por unidades tácticas del GOPE y la Sección Aérea de Carabineros. ¿El resultado? Dos detenidos —un ciudadano chileno y otro colombiano— y 842 kilos de marihuana procesada listos para ser distribuidos en centros urbanos. Además, se incautó una camioneta utilizada para el transporte de la sustancia ilícita y dinero en efectivo.
“Este es el reflejo de un compromiso real con la seguridad rural y la lucha contra el crimen organizado”, afirmó el general Juan Muñoz, jefe de la Zona Coquimbo de Carabineros. A su juicio, el éxito del procedimiento radica en el trabajo coordinado, profesional y de bajo perfil que caracteriza a las unidades especializadas.
Ambos detenidos, sin antecedentes penales previos, quedaron en prisión preventiva tras ser formalizados por tráfico de drogas. La Fiscalía de Focos de La Serena, a cargo del fiscal Freddy Salinas, valoró la colaboración entre sus equipos y Carabineros, destacando que la investigación permitió identificar no solo un cultivo ilegal, sino una operación ya en etapa de distribución.
Con este decomiso, el OS7 ha incautado más de dos toneladas de droga en Limarí y Choapa durante los primeros cinco meses del año, superando todas las cifras alcanzadas durante 2024, lo que da cuenta de una tendencia preocupante, pero también de la eficacia del trabajo preventivo y represivo.
Desde el gobierno regional, tanto la Seremi (s) de Seguridad Pública, María José Rojas, como el gobernador Cristóbal Juliá, destacaron la magnitud del procedimiento y comprometieron nuevos recursos para fortalecer la capacidad operativa de las policías. Entre las medidas anunciadas, figura la llegada de un nuevo helicóptero que permitirá mejorar la vigilancia en zonas rurales y de difícil acceso.
El mensaje es claro: la región de Coquimbo no será terreno fértil para el narcotráfico. Con operativos como este, la autoridad busca no solo golpear a las organizaciones criminales, sino también recuperar la tranquilidad de las comunidades rurales, históricamente vulnerables frente a estos delitos.









