La mandataria fue removida con una abrumadora mayoría parlamentaria en medio de una crisis de inseguridad y pérdida de apoyo político.
En una sesión maratónica desarrollada durante la madrugada de este viernes 10 de octubre, el Congreso de Perú aprobó con 118 votos a favor de 122 presentes la destitución de la presidenta Dina Boluarte, quien ejercía el cargo desde diciembre de 2022.
La decisión fue anunciada por el titular del Parlamento, José Jerí, quien confirmó la vacancia del cargo presidencial y asumirá temporalmente las funciones del Ejecutivo debido a la ausencia de vicepresidente en ejercicio.
El Congreso argumentó “incapacidad moral permanente” de la mandataria, una figura constitucional que ha sido utilizada en los últimos años para remover a varios jefes de Estado. Boluarte, que había sido citada a defenderse ante el pleno, no asistió a la sesión, mientras que su abogado, Juan Carlos Portugal, denunció falta de garantías y tiempo insuficiente para preparar su defensa.
Crisis política sin fin
Con esta decisión, Perú suma seis presidentes en menos de una década, marcando una nueva etapa de inestabilidad institucional. Desde 2016, dos mandatarios han sido destituidos, dos renunciaron antes de enfrentar la misma suerte, y otros tres, incluido Pedro Castillo —quien intentó disolver el Congreso en 2022—, permanecen procesados o encarcelados.
Durante su gestión, Boluarte mantuvo una débil base de apoyo político y enfrentó numerosos cuestionamientos. Pese a haber tejido alianzas con sectores conservadores para evitar su salida, su popularidad se desplomó en medio de escándalos y una creciente ola de violencia vinculada al crimen organizado, que ha golpeado duramente al país en los últimos meses.
Procesos y controversias
La exmandataria afronta actualmente investigaciones fiscales por violaciones a los derechos humanos durante las protestas que siguieron a su asunción del poder, las cuales dejaron al menos 50 muertos según organismos internacionales.
Además, enfrenta procesos por abandono de funciones —al haberse sometido a una cirugía estética sin autorización del Congreso— y por el llamado “Rolexgate”, tras la aparición de relojes y joyas de lujo no declaradas en su patrimonio.
Con la pérdida de su investidura, Boluarte queda sin fuero presidencial y podría ser procesada por la justicia ordinaria. En Perú, varios expresidentes como Alejandro Toledo, Ollanta Humala y Pedro Castillo ya cumplen prisión por causas de corrupción o abuso de poder.
Celebraciones y divisiones
Mientras el Congreso oficializaba la vacancia, cientos de ciudadanos se congregaron frente al Parlamento en Lima ondeando banderas y celebrando la salida de la mandataria. Otros, sin embargo, advierten que el país podría entrar en una nueva etapa de incertidumbre política si no se convocan elecciones anticipadas.









