La presencia de varios lobos marinos con evidentes signos de deterioro físico en el sector de la caleta de Pichidangui ha generado preocupación entre vecinos, pescadores y visitantes, quienes alertaron a las autoridades ante el temor de que los ejemplares pudieran estar afectados por alguna enfermedad que represente un riesgo tanto para la fauna como para la población.
La situación fue denunciada a Sernapesca, organismo que confirmó que mantiene un monitoreo permanente del lugar y que ya adoptó una serie de medidas para enfrentar el problema, luego de constatar incluso la muerte de uno de los animales.
El encargado regional de la Unidad de Conservación y Biodiversidad de Sernapesca, Gerardo Cerda Gaete, explicó que este fenómeno no es exclusivo de Pichidangui, sino que se repite en numerosas caletas del país debido a la disponibilidad de desechos de pescado que terminan atrayendo a los lobos marinos.
Según detalló, estos mamíferos se acostumbran a alimentarse de residuos que no forman parte de su dieta natural, lo que deteriora su estado físico y aumenta considerablemente la probabilidad de contraer enfermedades. A ello se suma el contacto con perros, gatos y otros animales domésticos que pueden transmitir patologías, además de la exposición a parásitos propios de la fauna silvestre.
Cerda indicó que el riesgo sanitario existe en ambos sentidos: tanto para los lobos como para las personas que se acercan a ellos. Por ello insistió en que la ciudadanía debe evitar cualquier tipo de interacción, especialmente alimentarlos o aproximarse para fotografiarlos, ya que se trata de animales salvajes capaces de causar lesiones graves.
Respecto al caso específico de Pichidangui, informó que fueron identificados seis ejemplares que frecuentan la caleta en busca de alimento, entre ellos tres juveniles. Uno de estos cachorros presentaba un marcado estado de desnutrición y posteriormente murió antes de que pudiera ser rescatado. El cuerpo fue retirado por personal municipal, mientras que otro ejemplar juvenil, también con bajo peso, fue capturado, evaluado por especialistas y posteriormente relocalizado en un sector alejado de la presencia humana, tras comprobarse que no presentaba síntomas compatibles con alguna enfermedad.
El funcionario señaló que la causa exacta de la muerte del lobo marino no ha podido establecerse, aunque indicó que es probable que haya contraído alguna enfermedad producto de las condiciones a las que estuvo expuesto en la caleta, enfatizando que no existen antecedentes que permitan afirmar que el animal estuviera propagando enfermedades hacia las personas.
Sernapesca también advirtió que el fenómeno podría intensificarse debido a la disminución del alimento natural asociada a las condiciones oceanográficas derivadas del fenómeno de El Niño, lo que obliga a los lobos marinos a acercarse con mayor frecuencia a zonas pobladas en busca de comida.
Como parte de las acciones preventivas, el servicio continúa impulsando el programa “Centinelas del Mar”, iniciativa que capacita a voluntarios para colaborar en la educación ambiental y promover buenas prácticas entre turistas, pescadores y la comunidad. En Pichidangui ya existen alrededor de 35 personas capacitadas para apoyar estas labores. Paralelamente, Sernapesca trabaja junto a la organización de pescadores para reducir la disposición de desechos de pescado en la caleta, considerada la principal causa de la presencia permanente de estos animales en el lugar.
Finalmente, la autoridad reiteró el llamado a la comunidad a no alimentar a los lobos marinos, mantener una distancia prudente y reportar cualquier ejemplar herido o enfermo a Sernapesca, recordando que la mejor forma de proteger tanto a las personas como a la fauna silvestre es evitar cualquier contacto directo con estos animales.









