El mercado laboral de la Región de Coquimbo continúa mostrando cifras positivas en materia de ocupación, pero el crecimiento del empleo formal no logra seguir el mismo ritmo, generando preocupación por el aumento de la informalidad laboral.
Así lo revela el último Termómetro Laboral, correspondiente al trimestre móvil marzo-mayo de 2026, elaborado por el Observatorio Laboral de la Región de Coquimbo, el cual indica que durante los últimos doce meses el número de personas ocupadas aumentó un 4,4%, alcanzando las 395.900 personas con empleo.
Sin embargo, el informe advierte que este incremento no se ha traducido en una mejora equivalente de los puestos de trabajo formales. En el mismo período, los asalariados privados formales crecieron apenas un 2,1%, una diferencia que refleja que una parte importante de los nuevos empleos corresponde a actividades informales.
Uno de los indicadores que más preocupa es que la tasa de ocupación informal llegó al 31,9%, registrando un aumento de tres puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior.
La directora del Observatorio Laboral de la Región de Coquimbo, Karen Vargas Santander, explicó que la principal señal de alerta es la distancia entre el crecimiento del empleo total y el empleo formal.
“El dato que más nos preocupa este mes es la brecha entre cuánto crece el empleo y cuánto crece el empleo formal. Cuando el trabajo asalariado formal avanza mucho más lento que el empleo total, es una señal clara de que la informalidad está ganando terreno”, señaló.
Frente a este escenario, la seremi del Trabajo y Previsión Social, Andrea Barrera Escobar, sostuvo que las cifras representan un desafío para la región y aseguró que el Gobierno está impulsando diversas medidas orientadas a fortalecer el empleo formal.
Entre ellas destacó el avance del proyecto de Ley de Sala Cuna Universal, iniciativas para atraer nuevas inversiones contempladas en el Plan de Reconstrucción Nacional y un trabajo interministerial que busca generar 50 mil nuevos empleos en el país.
La autoridad agregó que también se están identificando las necesidades de capacitación en la región, especialmente en la provincia de Limarí, con el propósito de entregar nuevas herramientas laborales a las personas afectadas por la crisis provocada por la mosca de la fruta y la prolongada escasez hídrica.
El informe concluye que, si bien la recuperación del empleo continúa en la Región de Coquimbo, el desafío ahora es que ese crecimiento se traduzca en puestos de trabajo estables, con protección social y mejores condiciones laborales, evitando que la informalidad siga ganando espacio en el mercado laboral regional.









