La Región de Coquimbo se encuentra bajo vigilancia ante el pronóstico de un sistema frontal de alta intensidad que, de acuerdo con el Centro Científico CEAZA, podría convertirse en uno de los eventos meteorológicos más importantes del año debido a la magnitud de las precipitaciones, las nevadas y los fuertes vientos previstos para la próxima semana.
Según el informe emitido por el área meteorológica del CEAZA, el fenómeno se desarrollaría entre el 15 y el 20 de julio. El meteorólogo Tomás Caballero explicó que las primeras precipitaciones comenzarían durante el miércoles 15 en sectores cordilleranos, mientras que la etapa más intensa ingresaría a la región el viernes 17, extendiéndose hasta la madrugada del lunes 20.
Las proyecciones indican que algunos sectores podrían acumular más de 100 milímetros de lluvia, mientras que en la alta cordillera se esperan nevadas que superarían los dos metros de altura. A ello se sumarían vientos de entre 60 y 100 kilómetros por hora y la posibilidad de tormentas eléctricas, configurando un escenario de alto impacto para diversas comunas de la región.
No obstante, desde el CEAZA precisaron que, debido a que aún restan varios días para el desarrollo del evento, las proyecciones podrían variar en intensidad y distribución territorial, por lo que recomendaron seguir únicamente la información emitida por los organismos oficiales.
Alerta también en el borde costero
La Autoridad Marítima informó que entre el 15 y el 18 de julio se esperan condiciones adversas en el litoral regional, con marejadas y fuertes vientos que podrían afectar las actividades marítimas y recreativas.
Frente a este escenario, las autoridades llamaron a la comunidad a adoptar medidas preventivas, evitar acercarse al borde costero durante el período de mayor intensidad del sistema, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y mantenerse informada a través de los canales oficiales.
Los distintos organismos de emergencia ya comenzaron a reforzar sus planes de monitoreo y coordinación para enfrentar un evento que, de concretarse según las actuales proyecciones, podría representar uno de los sistemas frontales más intensos registrados este año en la Región de Coquimbo.









