Dirección de Obras Hidráulicas asegura que embalses del Choapa cuentan con capacidad para enfrentar intensas lluvias

A pocos hora del inicio del sistema frontal que afectará a la provincia del Choapa, la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) informó que los principales embalses de la zona se encuentran en condiciones de operar con normalidad y cuentan con suficiente capacidad disponible para amortiguar el impacto de las crecidas que podrían generar las precipitaciones pronosticadas para esta semana.

El delegado provincial de la DOH, Cristian Vilches, explicó que existe un monitoreo permanente en los embalses El Bato, Corrales y Culimo, donde personal especializado se mantiene operando las instalaciones y reportando en tiempo real la evolución de los caudales y el comportamiento de los niveles de almacenamiento.

En el caso del embalse El Bato, la autoridad indicó que actualmente se encuentra aproximadamente al 60% de su capacidad, manteniendo un volumen disponible cercano a 10 millones de metros cúbicos. Esta capacidad vacante permitirá regular el aumento del caudal proveniente del río Illapel, disminuyendo el impacto que podrían generar los máximos de crecida durante las precipitaciones.

Vilches agregó que, una vez alcanzados mayores niveles de almacenamiento, el vertedero de descarga funcionará de manera controlada, permitiendo una evacuación regulada del agua hacia aguas abajo.

Respecto al embalse Corrales, señaló que dispone de aproximadamente 25 millones de metros cúbicos de capacidad vacante, lo que permitirá recibir importantes aportes provenientes del estero Camisas y la quebrada El Durazno. Según indicó, este volumen constituye un margen suficiente para mitigar eventuales crecidas y reducir los efectos aguas abajo de la presa.

En tanto, el embalse Culimo, ubicado en el sector de Quilimarí, mantiene una capacidad total de 10 millones de metros cúbicos y actualmente cuenta con 6,5 millones de metros cúbicos disponibles. Al igual que los otros embalses, posee un vertedero de descarga directa y personal permanente supervisando su operación.

La autoridad precisó que, aunque el sistema recibe aportes adicionales desde la quebrada El Infiernillo —cauce que no puede ser controlado por la infraestructura—, el volumen disponible en el embalse permitirá igualmente ejercer un efecto regulador frente al incremento de los caudales que posteriormente llegan hasta el sector de la Ruta 5 Norte en Quilimarí.

Seguridad de las presas

Consultado por la seguridad del embalse Culimo, considerando que en años anteriores registró problemas estructurales, Vilches recordó que la infraestructura fue sometida a un importante proceso de mejoramiento durante 2008, con una inversión cercana a 2 mil millones de pesos, obras que reforzaron el núcleo de arcilla y la cortina de la presa.

“Hoy la presa está en condiciones de operar con total normalidad. Puede llenarse completamente y descargar por el vertedero sin que ello represente un riesgo para la estructura”, explicó.

Añadió que el vertedero fue construido sobre roca, condición que evita problemas de erosión o deterioro incluso frente a caudales elevados.

Finalmente, el delegado provincial de Obras Hidráulicas, afirmó que los tres embalses cuentan con vertederos en óptimas condiciones para enfrentar un evento meteorológico de gran magnitud. Recordó además que el embalse Corrales ya ha operado anteriormente con su vertedero en funcionamiento durante episodios de altas crecidas, sin presentar inconvenientes estructurales, aunque sí provocando un aumento natural del caudal aguas abajo.

Desde la Dirección de Obras Hidráulicas reiteraron que se mantendrá un monitoreo permanente durante todo el desarrollo del sistema frontal para evaluar la evolución de los embalses y adoptar las medidas que sean necesarias en coordinación con los organismos de emergencia.