Como medida preventiva ante la llegada del sistema frontal que afectará a la Región de Coquimbo, las autoridades resolvieron suspender las clases en todos los establecimientos educacionales este viernes 17 de julio.
La decisión fue informada por el delegado presidencial regional, Víctor Pino, tras una conferencia de prensa, donde explicó que la medida busca disminuir la movilidad de personas y resguardar la seguridad de la comunidad frente a las intensas precipitaciones pronosticadas.
“Nos interesa que las personas puedan permanecer resguardadas en sus casas. Mientras menos movilidad tengamos en la calle, mejor”, señaló la autoridad.
La suspensión tendrá carácter regional e incluye a todos los establecimientos educacionales, incluso aquellos que ya no tenían actividades programadas debido al feriado del jueves, quedando ahora formalizada mediante una disposición oficial.
En paralelo, el delegado indicó que se recomendará a las universidades e instituciones de educación superior evaluar la implementación de clases o actividades en modalidad remota, con el fin de reducir los desplazamientos durante el desarrollo del evento meteorológico.
Respecto al reinicio de las actividades escolares el próximo lunes, la autoridad precisó que la situación será evaluada una vez que finalice el sistema frontal, considerando las condiciones en que queden los establecimientos y la infraestructura vial de la región.
La suspensión de clases forma parte del conjunto de medidas preventivas adoptadas por las autoridades regionales para enfrentar el evento climático, que contempla lluvias intensas, fuertes vientos y posibles afectaciones en distintos puntos de la Región de Coquimbo.









