Nuevo revés para el Gobierno: Senado pone en duda dos de sus vetos a la megarreforma económica

La estrategia del Gobierno para modificar la llamada Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico y Social sufrió este miércoles un nuevo traspié en el Senado, luego de que la Comisión de Hacienda rechazara dos de los tres vetos supresivos presentados por el Ejecutivo.

Los parlamentarios de la instancia rechazaron las observaciones del Gobierno de José Antonio Kast relacionadas con el denominado derecho al olvido financiero y con las modificaciones al sistema de pago a 30 días para las pequeñas y medianas empresas (pymes).

La decisión representa un revés para La Moneda y, particularmente, para el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien ha defendido los vetos argumentando que mantener estas disposiciones en la legislación podría generar efectos negativos sobre la economía.

Anatocismo: el único veto que avanzó

Distinta fue la situación del tercer veto impulsado por el Ejecutivo. La Comisión de Hacienda sí respaldó la observación referida al anatocismo, mecanismo asociado al cobro de intereses sobre intereses.

Con este veto, el Gobierno pretende eliminar del proyecto la prohibición del anatocismo que había sido incorporada durante la discusión parlamentaria.

Sin embargo, la votación de la comisión no es definitiva. Los tres vetos deberán ser analizados y votados durante la tarde de este miércoles por la Sala del Senado, que tendrá la responsabilidad de definir la posición de la Cámara Alta.

Una jornada clave para el Gobierno

La controversia se produce después de que el Congreso despachara a comienzos de agosto la denominada megarreforma, oportunidad en que fueron incorporadas las tres disposiciones que posteriormente el Ejecutivo decidió intentar eliminar mediante vetos supresivos.

La Cámara de Diputadas y Diputados ya había aprobado los tres vetos presidenciales, por lo que la discusión quedó concentrada ahora en el Senado.

El resultado de la Comisión de Hacienda anticipa una jornada compleja para el Gobierno, que deberá buscar los respaldos necesarios para sacar adelante sus observaciones.

¿Qué pasa si el Senado rechaza los vetos?

El eventual rechazo de un veto presidencial no significa automáticamente que las normas aprobadas originalmente por el Congreso entren en vigencia.

Al tratarse de observaciones supresivas, la Constitución establece que ambas cámaras deben rechazar el veto e insistir en el texto originalmente aprobado con un quórum de dos tercios de los parlamentarios presentes.

Si ese nivel de respaldo no se alcanza, las disposiciones que permanezcan en discrepancia entre el Congreso y el Ejecutivo no se convierten en ley.

Por ello, la votación de esta tarde será determinante no solo para conocer el destino de los vetos, sino también para establecer qué partes de la megarreforma finalmente podrán transformarse en legislación.

El Gobierno enfrenta así una nueva prueba política en materia económica, mientras la oposición y sectores del Congreso buscan mantener normas que consideran relevantes para la protección de las pymes y de los consumidores frente al sistema financiero.