Concesiones mineras encienden las alertas en Ñuble: alcaldes piden claridad y resguardo del agua

Provincia de Itata suma nuevas solicitudes de exploración minera y municipios advierten sobre la necesidad de mayor información y participación ciudadana

Una creciente preocupación se ha instalado en distintos municipios y organizaciones sociales de la Provincia de Itata, en la Región de Ñuble, ante el aumento de solicitudes de concesiones de exploración minera que durante las últimas semanas han comenzado a extenderse por nuevas comunas del territorio.

A los procesos que ya habían sido identificados en Cobquecura, Trehuaco y Coelemu, se agregaron recientemente Quirihue, Ninhue y Ránquil, ampliando considerablemente el área involucrada.

Solo durante agosto se publicaron pedimentos que, en conjunto, abarcan alrededor de 16.200 hectáreas en estas comunas. A ello se suma que, desde 2020, las concesiones asociadas a la exploración de tierras raras en la Región de Ñuble superarían las 50 mil hectáreas.

El escenario ha generado inquietud especialmente por el eventual impacto que futuras actividades mineras pudieran tener sobre los recursos hídricos, los ecosistemas y las actividades productivas locales, en una zona donde el agua constituye uno de los principales elementos de preocupación para las comunidades.

Los alcaldes de Ninhue, Ránquil y Quirihue han manifestado la necesidad de contar con información clara respecto del alcance de estas solicitudes y han solicitado una mayor participación de las comunidades antes de que eventualmente se avance hacia nuevas etapas.

Desde los municipios se ha enfatizado, sin embargo, que las concesiones actualmente conocidas corresponden a etapas de exploración y no significan necesariamente que exista un proyecto de explotación minera aprobado o en ejecución.

La diferencia resulta relevante, ya que una concesión de exploración otorga derechos para realizar actividades destinadas a determinar la existencia y características de recursos minerales, pero cualquier eventual explotación requeriría posteriormente cumplir con las autorizaciones y exigencias legales y ambientales correspondientes.

Pese a ello, las autoridades comunales consideran necesario anticiparse a los posibles escenarios y disponer de antecedentes suficientes para evaluar eventuales riesgos para el territorio.

La expansión de estas solicitudes vuelve a poner sobre la mesa el debate respecto de cómo compatibilizar la búsqueda de nuevos recursos minerales —incluidas las denominadas tierras raras, consideradas estratégicas para diversas tecnologías— con la protección de las fuentes de agua, los ecosistemas y las actividades desarrolladas históricamente por las comunidades de Itata.

Los alcaldes han planteado que el avance de estos procesos debe estar acompañado de transparencia, participación ciudadana y rigurosidad ambiental, de manera que las comunidades conozcan oportunamente qué se pretende realizar en sus territorios y cuáles podrían ser sus eventuales consecuencias.

Por ahora, la preocupación municipal apunta principalmente a obtener información y generar mecanismos de participación, mientras las solicitudes de exploración continúan avanzando por distintas comunas de la provincia.