Transportistas acusan que el aumento de $97 por litro agravó una situación económica que arrastran desde marzo y advierten que, si no hay respuestas del Gobierno, podrían adoptar medidas de presión.
Una nueva tensión entre el gremio de camioneros y el Gobierno se instaló a raíz del fuerte incremento registrado en el precio del diésel. El alza de $97 por litro encendió las alertas entre los transportistas de carga, quienes aseguran que los actuales costos de operación están llevando a numerosos empresarios del rubro a reducir sus actividades o directamente dejar de operar.
La principal advertencia apunta a una eventual paralización de actividades, medida que los dirigentes reconocen como una posibilidad si no se adoptan soluciones frente al escenario que enfrenta el sector.
El presidente de la Confederación de Camioneros Centro Sur, Freddy Martínez, sostuvo que el problema ya alcanzó un punto crítico y recordó que la situación fue planteada directamente al Ministerio de Hacienda.
“Hay mucha gente que dejó de operar porque esto no soporta ningún cálculo. Cuando paralicemos, va a ser producto de que ya no se puede seguir circulando”, afirmó el dirigente.
Camioneros cuestionan funcionamiento del Mepco
El gremio también cuestionó la manera en que está operando el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), particularmente por el impacto que las variaciones del precio internacional terminan generando en los costos de quienes trabajan permanentemente en las carreteras.
Aunque representantes del Ministerio de Hacienda han sostenido reuniones informativas para explicar el mecanismo y su sistema de ajustes, las explicaciones no han logrado disipar el malestar entre las organizaciones de transportistas.
Desde la Confederación Nacional de Dueños de Camiones, su presidente, Juan Araya, planteó la necesidad de revisar el funcionamiento del sistema y sostuvo que las alzas terminan produciéndose en momentos especialmente complejos para el transporte.
El dirigente mencionó, entre otros factores, los problemas ocasionados por cortes de caminos y fenómenos meteorológicos que afectan la circulación de los vehículos de carga.
Contratos pactados con anticipación complican al sector
El vicepresidente de la Confederación Nacional de Transporte de Carga Terrestre, Iván Mateluna, también manifestó preocupación por el efecto que tiene el incremento del combustible sobre los márgenes de los transportistas.
Uno de los principales problemas, explicó, es que los valores de los servicios de transporte suelen quedar establecidos con anticipación, por lo que un aumento importante del diésel no necesariamente puede ser traspasado de inmediato a las tarifas que pagan los clientes.
Desde el sector también solicitaron mayor claridad respecto de las políticas públicas relacionadas con los combustibles y medidas que permitan enfrentar las variaciones de precios sin comprometer la continuidad de las operaciones.
Posible paralización permanece en evaluación
Si bien las condiciones climáticas y distintas dificultades registradas en las rutas han contribuido a postergar una eventual movilización, las organizaciones gremiales mantienen la advertencia sobre una posible paralización.
El conflicto abre así un nuevo frente entre los camioneros y el Ejecutivo, mientras el sector sostiene que los costos actuales están poniendo en riesgo la viabilidad de numerosas operaciones de transporte de carga.
Por ahora, el llamado de los dirigentes apunta a buscar una salida mediante el diálogo, pero también han dejado claro que la paralización sigue siendo una alternativa si no encuentran respuestas concretas frente al alza del diésel y el deterioro de sus márgenes de operación.









