El desierto que no vemos: INFOR y Grupo Empresas Chilquinta impulsan nuevo Centro Tecnológico para investigar y proteger la flora nativa de las zonas áridas

El proyecto se desarrollará en el sector rural de El Rosario, La Serena, y contempla laboratorios, investigación aplicada, producción de especies nativas y capacitación comunitaria. Será el primer centro tecnológico de este tipo y busca generar conocimiento que pueda ser utilizado en todo Chile.

Cuando ocurre el Desierto Florido, miles de flores aparecen en pocos días y transforman completamente el paisaje. Pero ese fenómeno es solo una pequeña parte de una historia que permanece oculta durante buena parte del año: bajo el suelo sobreviven especies que pueden permanecer durante largos períodos sin ser visibles, esperando las condiciones adecuadas para volver a emerger.

Con el objetivo de conocer mejor esa biodiversidad y desarrollar herramientas para protegerla, el Instituto Forestal (INFOR) y Grupo Empresas Chilquinta dieron hoy un nuevo paso en una alianza que busca crear en El Rosario, comuna de La Serena, un Centro Tecnológico especializado en investigación xerofítica y zonas áridas.

El futuro centro contempla laboratorios, investigación aplicada, producción de especies nativas y capacitación comunitaria, y busca fortalecer las capacidades científicas en una zona rural del norte del país. El hito de lanzamiento estuvo marcado por la plantación de la “Primera Cactácea”, que simboliza el comienzo de este proyecto.

La puesta en marcha del centro fue encabezada por el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, y el director ejecutivo de INFOR, Gabriel Valenzuela Valenzuela, quienes destacaron la importancia de fortalecer las capacidades científicas y tecnológicas para responder a los desafíos productivos y ambientales del norte de Chile.

“Este centro representa una oportunidad para vincular la investigación con las necesidades productivas de las zonas áridas y semiáridas. Fortalecer las capacidades tecnológicas, desarrollar soluciones adaptadas al territorio y transferir ese conocimiento a sus usuarios es fundamental para generar nuevas oportunidades de desarrollo”, señaló el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian.

Uno de los principales antecedentes de esta iniciativa es una investigación desarrollada por INFOR y Grupo Empresas Chilquinta, que incorporó, por primera vez en Chile, herramientas genéticas para identificar especies geófitas presentes en zonas áridas y en el desierto de Atacama. Estas especies pueden permanecer bajo tierra durante largos períodos y ser muy difíciles de identificar antes de su floración.

La nueva metodología permite reconocer determinadas especies antes de que emerjan, abriendo nuevas posibilidades para su protección, propagación, restauración ecológica y conservación. Además, el conocimiento generado será público y estará disponible para empresas, instituciones y personas interesadas, de manera que pueda ser utilizado en distintos territorios del país.

“En Chilquinta estamos comprometidos con el desarrollo de los territorios donde estamos presentes, impulsando iniciativas que generen valor para las comunidades y contribuyan a la protección de su entorno natural. Esta alianza con INFOR y la comunidad de El Rosario refleja nuestro compromiso de trabajar colaborativamente, poniendo nuestras capacidades al servicio del territorio y promoviendo la conservación de las especies nativas, la investigación y el desarrollo sostenible de la Región de Coquimbo y Atacama”, expresó Paulina Guzmán, gerenta de Sostenibilidad de Chilquinta.

El Centro Tecnológico busca precisamente llevar este conocimiento a una nueva etapa, generando un espacio permanente para la investigación, producción de especies nativas y formación. Su instalación en una localidad rural de la Región de Coquimbo permitirá además descentralizar las capacidades científicas y fortalecer el trabajo vinculado a la biodiversidad de las zonas áridas.

“Si durante más de 20 años logramos desarrollar investigación en la Región de Coquimbo, hoy queremos dar un nuevo paso: fortalecer nuestras capacidades tecnológicas y poner ese conocimiento al servicio de la productividad y el desarrollo regional”, afirmó el director ejecutivo de INFOR, Gabriel Valenzuela.

La iniciativa busca que el conocimiento generado en El Rosario pueda proyectarse hacia otros territorios de Chile y contribuir a responder preguntas que siguen abiertas sobre la flora de las zonas áridas: qué especies existen bajo el desierto, cómo sobreviven, cómo se reproducen y cómo podemos protegerlas para que continúen formando parte del paisaje natural del norte de Chile.

La jornada culminó con la plantación de la primera cactácea, dando inicio simbólico a un proyecto que busca que la investigación y la conservación echen raíces en Coquimbo y se proyecten hacia todo Chile.