Mientras Aguas del Valle recordó oficialmente el inicio del período de sobreconsumo de agua potable —que regirá desde diciembre hasta el 31 de marzo de 2026—, numerosos usuarios de la región expresaron fuertes cuestionamientos por el alza significativa en sus boletas, que en algunos casos alcanzan hasta un 300% más respecto a meses anteriores, golpeando con fuerza la economía familiar, especialmente en los hogares más vulnerables.
Según la normativa sanitaria, el recargo por sobreconsumo afecta a quienes superen los 40 m³ mensuales (40.000 litros) o, en el caso de clientes con consumos regularmente altos, a quienes excedan su promedio entre abril y noviembre. Aguas del Valle indicó que esta medida busca reforzar la operación hídrica durante el verano, periodo donde la demanda aumenta por las altas temperaturas. La empresa asegura que sólo un 2,5% de sus clientes se ve afectado por este cobro adicional.
Sin embargo, el malestar entre los consumidores ha ido en aumento. Vecinos de diversas comunas denuncian que desde la instalación de los nuevos medidores domiciliarios, las tarifas han experimentado incrementos “considerables y sostenidos”, muy por encima de lo habitual. A esto se suma que, ante los reclamos, la respuesta más frecuente por parte de la sanitaria sería atribuir las alzas a supuestas “fugas internas”, argumento que los afectados califican como una excusa recurrente y poco verificable.
“Las boletas vienen impagables. No puede ser que un consumo normal se triplique de un mes a otro. Nos dicen que hay fugas, pero técnicos independientes no encuentran nada. Es injusto”, señalaron residentes afectados.
El gerente regional de Aguas del Valle, Andrés Nazer, reiteró el llamado al “uso consciente del agua” y recordó que la sequía continúa siendo un factor crítico en la región. Sin embargo, para muchos clientes, la preocupación inmediata no es el verano ni las altas temperaturas, sino la incertidumbre de cuánto deberán pagar en las próximas boletas.
Las denuncias continúan acumulándose y se espera que organizaciones de consumidores evalúen acciones para exigir mayor transparencia en los cobros y una revisión del funcionamiento de los nuevos medidores.









