Las principales atracciones turísticas de la Región de Coquimbo tienen un valor natural y cultural que cualquier país desearía tener para mostrarse al mundo e impulsar su economía y el bienestar de sus habitantes solo si es que existe un culto (adoración) a sus recursos, usufructo y promoción, proceso que debiese ser impulsado de manera técnica y profesional por el sector público como complemento al esfuerzo del privado, generando así motivación, inversión y desarrollo en sus habitantes y el inicio de los viajes del consumidor.
Las cuatro áreas protegidas de la Región de Coquimbo poseen una particularidad tal que la elevan a nivel internacional por su belleza y riqueza biológica, geográfica y cultural sin precedentes, sin embargo, de marzo a diciembre abren de jueves a domingo, es decir, tienen un porcentaje de accesibilidad y disfrute realmente deprimente.
La Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, que posee la isla más hermosa del Chile continental, conocida por sus mitológicas formaciones de seres de piedra, aguas turquesas, arenas blancas, delfines, ballenas – y en donde en tiempos antiguos, sus pingüinos corrían entre malvas y cactus en flor – posee muy mal acceso por que no solo esta sujeta a un horario desolador, sino también a las condiciones climáticas que, sumado a debilitados planes de gestión, difusión patrimonial y promoción turística de los incompetentes organismos responsables, generan de manera inversa lo que ningún territorio quiere: desempleo, pobreza, abusos y malas prácticas en su propia población.
Este fin de semana, Conaf cerrará por falta de recursos y personal la Isla Damas de jueves a domingo, en un importante fin de semana largo para que las familias de los alejados pescadores y emprendimientos turísticos puedan generar ingresos y los turistas puedan disfrutar unas mini vacaciones en familia, celebrando el día del trabajador, visitando paraísos naturales y atracciones turísticas únicas en vez de viajar al extranjero.
Lamentablemente, el Turismo en la Región de Coquimbo vive una crisis hace décadas, hasta el día de hoy no se proyecta, convoca ni planifica, siendo su oferta turistica muy mal dirigida y sin una estrategia acorde a sus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. El Turismo es una industria que no descansa pero las autoridades de años están agotadas, temerosas y desmotivadas, lo cual les impide iniciar nuevas estrategias, transformaciones y conquistas, prefiriendo la calma y que siga todo igual al alcance de sus posibilidades, encubriendo problemáticas, haciendo malabares y evitando riesgos con el fin de seguir manteniéndose en sus puestos.
No hay ningún alambique ni piedra lapislázuli, combarbalita o muestrario de cerámica Diaguita que reciba a los viajeros que desembarcan en el Aeropuerto de La Serena. El pisco todavía esta distante y escondido en los hoteles, restaurantes y agencias de turismo (no así en Perú), el camino al Parque Fray Jorge desde su creación, lleva casi 85 años en pésimo estado, tampoco tenemos un Museo de la Astronomía y Corfo, con una lentitud histórica, aún sigue gastando sus recursos en cumbres, corporaciones, gremios, activaciones y consultorías fantasmas mientras bodegas de vinos y piscos, hoteles, tour operadores y emprendimientos turísticos cierran. Bienvenidos a la crisis y a la región con menor gestión turística pero con mayor potencial turístico de Chile.

(Por Cristóbal Vergara C., Ingeniero en Administración, Licenciado en Turismo, TEMBETA)









