Beijing. En un contexto marcado por la guerra comercial desatada por el presidente estadounidense Donald Trump, China ha decidido profundizar sus vínculos económicos y políticos con América Latina. El presidente Xi Jinping anunció un paquete de créditos por 9.200 millones de dólares durante la cumbre China-CELAC en Beijing, con el objetivo de reducir la dependencia regional de Washington y del dólar.
El mandatario chino fue enfático en su mensaje: “No hay ganadores en guerras arancelarias”, dijo sin mencionar directamente a Trump, pero enviando una señal clara aludiendo a la política de tarifas de Estados Unidos.
Comercio en ascenso
Las cifras respaldan esta estrategia: el comercio entre China y América Latina superó por primera vez los 500.000 millones de dólares. Brasil, por ejemplo, destina ya el 70% de su soya al mercado chino y proyecta ingresos adicionales de 7.000 millones de dólares gracias a los aranceles impuestos por Washington. Argentina, en tanto, renovó un swap de divisas con Beijing por 5.000 millones de dólares, pese a la oposición estadounidense.
Infraestructura y proyección geopolítica
China también ha consolidado su presencia con proyectos de infraestructura estratégica. En Perú avanza la construcción del megapuerto de Chancay, que promete transformar la logística del Pacífico sur; en Brasil opera la mayor terminal de exportación china fuera de Asia; y en Colombia, el metro de Bogotá cuenta con participación clave de empresas chinas. Además, el gobierno de Gustavo Petro anunció la adhesión del país a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, ampliando la red de cooperación con Beijing.
Un mensaje político a la región
Con líderes como Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro y Gabriel Boric presentes en Beijing, Xi Jinping advirtió que “el acoso y la hegemonía solo conducen al autoaislamiento”, en una velada crítica al rol de Estados Unidos en la región. Como parte de los gestos de acercamiento, China anunció la exención de visas para ciudadanos de cinco países latinoamericanos y ofreció ampliar la cooperación en áreas como tecnología, inteligencia artificial y energías limpias.
Washington en tensión
Mientras tanto, desde Estados Unidos, Donald Trump mantiene un discurso centrado en la defensa del mercado interno y hasta en la idea de una expansión territorial. México, buscando equilibrar su relación con Washington, lanzó el denominado “Plan México”, que busca reducir en 50% las importaciones desde China como gesto político hacia su vecino del norte.
Perspectivas
Analistas internacionales sostienen que, de mantenerse esta tendencia, China podría superar a Estados Unidos como principal socio comercial de América Latina hacia 2035, marcando un reordenamiento estratégico en la región.
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