Una alerta sanitaria encendieron recientes estudios veterinarios tras la detección en Chile de la bacteria Klebsiella pneumoniae ST307 en perros y gatos, un patógeno de alto riesgo que destaca por su resistencia a múltiples tratamientos antibióticos y por su capacidad de causar graves infecciones tanto en animales como en humanos.
Aunque este linaje bacteriano es conocido por provocar infecciones intrahospitalarias en personas, su reciente aparición en mascotas representa un nuevo desafío para la salud pública, especialmente por su comportamiento altamente resistente a terapias convencionales.
De acuerdo con Rocío Lagos, médica veterinaria y académica de la Universidad de O’Higgins, este tipo de bacteria puede afectar diversos órganos y tejidos, generando enfermedades como infecciones urinarias, bronconeumonía, peritonitis o infecciones en heridas postquirúrgicas. “Suele aparecer en animales con sistemas inmunológicos comprometidos o con antecedentes de hospitalización y tratamiento con antibióticos”, explicó.
En la región de Ñuble, el panorama es particularmente preocupante: el 100% de las cepas aisladas en animales presentaron genes de resistencia, incluyendo a antibióticos de uso reservado como los carbapenémicos. Esta situación ha derivado en múltiples fallos terapéuticos, aumento en las hospitalizaciones y, en algunos casos, mayores tasas de mortalidad en pacientes veterinarios.
Los especialistas llaman a extremar las medidas de prevención, tanto en clínicas como en los hogares. “Evitar dietas crudas, reforzar la bioseguridad y utilizar antibióticos solo bajo indicación profesional son pasos clave para controlar la propagación de esta bacteria”, advierte Lagos.
Los síntomas que podrían alertar a los tutores de mascotas incluyen fiebre, falta de apetito, secreción nasal, letargo, tos persistente o presencia de sangre en la orina. Frente a cualquiera de estos signos, se recomienda acudir de inmediato a un centro veterinario para realizar los exámenes específicos que permitan detectar la bacteria y aplicar el tratamiento adecuado.
La presencia de Klebsiella pneumoniae ST307 en animales no solo compromete la salud de las mascotas, sino que también puede convertirse en un vehículo de contagio para humanos, especialmente en contextos de cercanía y convivencia directa.









