La prevención también se aprende desde los primeros años de vida. Con esa convicción, este fin de semana se desarrolló en la Plaza de Armas de Illapel una emotiva actividad solidaria y educativa en el Valle del Choapa, que reunió a niñas, niños, familias, comunidades educativas y autoridades locales, en torno a un propósito común: promover la cultura del Cero Accidente Vial desde la infancia.
La iniciativa, impulsada por un grupo de particulares liderados por Edgard García Pontigo y sus amigos, Gerente de Seguridad y Salud Ocupacional de SOMACOR, permitió entregar
70 bicicletas completamente equipadas —con casco, chaleco reflectante, gafas y
morral— a niñas y niños de hasta 15 años provenientes de Los Vilos, Canela, Salamanca e
Illapel.
Uno de los aspectos más llamativos de esta versión fue la alta participación de niños y
niñas de primera infancia, incluso menores de 5 años (3 y 4 años), lo que da cuenta que el
principal objetivo de esta actividad está dando frutos: que la prevención vial comience
desde los primeros años de vida. Este hito refleja un avance significativo, ya que niñas y
niños comienzan tempranamente a incorporar la seguridad y el autocuidado vial como un
hábito cotidiano, naturalizando conductas responsables que los acompañarán durante
toda su vida.
El corazón de esta iniciativa va mucho más allá de la entrega de bicicletas. Durante
semanas, más de 450 niñas y niños de toda la provincia participaron enviando creaciones
artísticas vinculadas a la prevención vial: dibujos, videos, canciones, poemas, cómics,
señaléticas y trabajos comunitarios. A través de estas expresiones, la seguridad vial se
transforma en un aprendizaje compartido, donde cada niño que participa moviliza a su
familia, a su escuela y a su comunidad, fortaleciendo el compromiso colectivo con el
cuidado de la vida.
Durante la jornada de premiación, se desarrolló además una experiencia educativa y
lúdica centrada en el mensaje “Cero alcohol y drogas en la conducción”, mediante el uso
de gafas simuladoras que permiten vivenciar los efectos de estas sustancias al enfrentar
obstáculos. La actividad fue reforzada con material de sensibilización asociado a la Ley
Emilia, generando reflexión y conciencia de manera cercana y significativa.
Esta iniciativa solidaria se realiza de manera ininterrumpida desde hace 13 años en la
Provincia del Choapa. Si bien en sus inicios tuvo un enfoque más amplio, el énfasis en
seguridad vial se ha fortalecido sostenidamente desde el año 2020, reflejándose también
en el crecimiento del impacto: ese primer año se entregaron 16 bicicletas, luego 26,
posteriormente 50, pasando a 60 el 2024 y este 2025 se alcanzó la entrega de 70
bicicletas, marcando un hito para la comunidad.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades regionales y comunales, quienes
destacaron el valor de esta iniciativa como una experiencia concreta de educación
preventiva, participación ciudadana y trabajo colaborativo. La jornada culminó con una experiencia de cámara 360°, MaKeida Producciones, donde las niñas y niños se llevaron un recuerdo imborrable, cerrando una actividad que combinó educación, emoción y sentido de comunidad.
“El foco principal es regalar educación vial. Cuando logramos que niñas y niños integren
tempranamente el autocuidado y el respeto por la vida, estamos sembrando un cambio
profundo y duradero para toda la comunidad”, señaló Edgard García Pontigo.
Finalmente, Edgard García destacó y agradeció a diferentes empresas colaboradoras en la iniciativa como también al municipio de Illapel y medios de comunicación, como Davidnoticias.cl
“Detrás de esta actividad existe un enorme trabajo invisible: reunir los recursos económicos, trasladar las bicicletas desde Santiago a Illapel, armarlas una a
una, almacenarlas, volver a transportarlas para su entrega, todo impulsado únicamente
por la convicción de fomentar la seguridad de niñas, niños y sus familias”, precisó García.
Asimismo, relevó el rol fundamental de las educadoras y equipos educativos, quienes motivan y acompañan a las niñas y niños de distintas escuelas y localidades en la creación de trabajos sobre prevención y seguridad vial. Gracias a ellas, este aprendizaje se expande, porque detrás de cada niño hay una familia que aprende, una escuela que se compromete y una comunidad que avanza unida hacia una cultura vial más segura.
La invitación queda abierta para seguir creciendo. Mientras más temprano comienza la
prevención, mayor es su impacto, y el desafío ahora es sumar a más personas,
organizaciones y empresas para que esta iniciativa continúe fortaleciéndose y
beneficiando, año tras año, a toda la Provincia del Choapa.









