Juez Karla Malebrán determinó que el Estado actuó con “falta de servicio” al no garantizar condiciones seguras en ejercicio donde joven sufrió explosión que lo dejó con secuelas permanentes.
En un fallo que sienta un precedente sobre la responsabilidad del Estado en la seguridad de sus conscriptos, el Primer Juzgado de Letras de La Serena ordenó al Fisco pagar $90 millones como indemnización por daño moral a un exconscripto que, a sus 18 años, sufrió graves lesiones permanentes tras la explosión de un artefacto durante un entrenamiento militar en Tongoy (Región de Coquimbo) en octubre de 2019.
La magistrada Karla Malebrán Torres sostuvo que el Ejército incurrió en una “falta de servicio” al no supervisar las condiciones del terreno donde se realizaba la marcha nocturna, pese a contar con protocolos de seguridad. “No se tomaron los resguardos necesarios para evitar que el explosivo, cuyo origen no fue aclarado por la institución, causara daños”, señaló el fallo.
Un accidente que cambió una vida
El joven, quien en ese momento cumplía con el servicio militar obligatorio, quedó con secuelas físicas y psicológicas permanentes, según consta en informes médicos y psiquiátricos presentados en el juicio. Testigos relataron el impacto del accidente en su calidad de vida, lo que llevó al tribunal a considerar “el gravísimo pesar y dolor” que arrastra.
El Ejército intentó eximirse de responsabilidad argumentando que ningún miembro del batallón manipuló el explosivo, pero el juzgado rechazó esta defensa, destacando que la omisión en la supervisión fue clave: “El Estado debe reparar el perjuicio, pues es imposible medir con exactitud el sufrimiento provocado”, señaló la sentencia.
Indemnización por daño moral
Aunque la víctima ya recibía una pensión de retiro por inutilidad (clasificada como “segunda clase”), el tribunal aclaró que esto no exime al Estado de compensar el daño moral, especialmente por la juventud del afectado al momento del accidente.
La demanda, interpuesta en agosto de 2023, también incluía una petición por daño material, pero solo fue acogida la reparación moral. “El monto refleja la gravedad de las lesiones y las consecuencias de por vida”, explicó la jueza Malebrán tras notificar el fallo.
Un llamado a reforzar protocolos
El caso expone falencias en los controles de seguridad durante entrenamientos castrenses y podría impulsar cambios para evitar futuros incidentes. Mientras el Fisco evalúa apelar, el condenado y su familia esperan que la sentencia sirva para visibilizar los riesgos que enfrentan los conscriptos.









