Una investigación de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) reveló graves irregularidades en el ingreso al país de al menos 10 valijas que llegaron en un avión privado vinculado a Leonardo Scatturice, empresario y ex agente de la SIDE, cercano al entorno presidencial. En el vuelo viajaba Laura Belén Arrieta, dirigente conservadora de la CPAC, quien días después se reunió públicamente con el presidente Javier Milei. (Foto agencias)
La causa, aún sin imputados, pone bajo sospecha a organismos estatales como la Aduana, la PSA, Migraciones y la ANAC, debido a la presunta omisión de controles sobre el equipaje. Pese a la desmentida oficial del vocero presidencial Manuel Adorni y un comunicado de la Aduana que aseguraba el cumplimiento de los protocolos, las imágenes de cámaras de seguridad y testimonios recogidos por la PIA indicarían lo contrario.
El informe fiscal, de más de 60 páginas, señala que solo cinco valijas fueron declaradas oficialmente, mientras que otras cinco habrían sido bajadas del avión sin pasar por el escáner, y sin registro oficial alguno. El avión, un jet de la empresa Royal Class, aterrizó el 26 de febrero proveniente de Estados Unidos, y según la fiscalía, no se pudo determinar con certeza ni el aeropuerto de origen ni el seguimiento oficial de la aeronave durante su estadía en Buenos Aires.
Las sospechas se intensificaron tras conocerse que una agente de Aduanas habría permitido el ingreso de Arrieta sin inspección de su equipaje, tras una breve conversación donde ella le entrega su celular y recibe un gesto de aprobación. El diputado Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, cuestionó duramente la versión oficial y aseguró que el trato privilegiado obedeció a una “orden de arriba”.
Además de las valijas, el dictamen de la PIA apunta a inconsistencias en los registros de vuelo, migratorios y de control aeroportuario, y sugiere posibles delitos relacionados con encubrimiento y tráfico de información o bienes no declarados. Aunque el contenido exacto de las valijas sigue siendo un misterio, fuentes cercanas a la investigación barajan hipótesis que van desde equipamiento tecnológico hasta documentos de inteligencia.
El caso sigue generando tensión política y podría escalar en los próximos días si se confirma la participación de funcionarios en el encubrimiento o facilitación del ingreso irregular. La PIA ha solicitado nuevas medidas de investigación, incluyendo la identificación del personal aduanero y el seguimiento de los vehículos que accedieron al avión.









