Gobierno mantiene alerta por sequía y extiende decretos de escasez hídrica en las tres provincias de Coquimbo

Elqui, Limarí y Choapa continuarán bajo declaración de escasez hídrica durante un nuevo período de 12 meses. La medida busca resguardar principalmente el agua destinada al consumo humano, saneamiento y uso doméstico.

Pese a las precipitaciones registradas durante el último invierno, la Región de Coquimbo continuará bajo una condición de severa sequía, luego de que el Ministerio de Obras Públicas resolviera extender por un año los decretos de escasez hídrica correspondientes a las provincias de Elqui, Limarí y Choapa.

La decisión se adoptó sobre la base de los antecedentes técnicos elaborados por la Dirección General de Aguas (DGA), organismo que determinó que persisten las condiciones hidrológicas que justifican mantener vigente esta herramienta excepcional.

La autoridad regional recalcó que las lluvias permitieron mejorar algunos indicadores, pero no han sido suficientes para revertir el déficit acumulado durante años.

El Delegado Presidencial Regional, Víctor Pino, sostuvo que la extensión de los decretos permitirá a los organismos públicos continuar disponiendo de herramientas especiales para enfrentar los efectos de la crisis hídrica.

“Las precipitaciones que tuvimos durante este invierno fueron importantes y nos permitieron mejorar algunas condiciones, pero no significan que la sequía esté superada”, señaló la autoridad.

Pino recordó que la región arrastra un déficit hídrico de larga data y que, por ello, resulta necesario mantener una política de resguardo del recurso, especialmente respecto del abastecimiento de las comunidades.

Prioridad para el consumo humano

Los decretos de escasez hídrica entregan facultades extraordinarias a la Dirección General de Aguas, permitiendo adoptar medidas destinadas a disminuir los efectos de la falta de disponibilidad del recurso.

Entre ellas se encuentra la posibilidad de requerir acuerdos de redistribución de aguas y autorizar determinadas extracciones, privilegiando aquellas destinadas al consumo humano, saneamiento y uso doméstico mientras permanezca vigente la declaración.

Desde el Gobierno Regional se planteó que la continuidad de estas medidas también debe ir acompañada de una estrategia de largo plazo que permita disminuir la vulnerabilidad de la región frente a nuevos períodos de sequía.

Desalación aparece como una solución estructural

El Delegado Presidencial Regional afirmó que el desafío no pasa únicamente por administrar la emergencia, sino por avanzar en nuevas fuentes de abastecimiento y obras que permitan entregar mayor seguridad hídrica a la población.

En ese contexto, destacó la importancia que mantiene el proyecto de la Planta Desaladora del Panul, iniciativa considerada por el Gobierno como una de las principales alternativas para fortalecer el abastecimiento de agua en la Región de Coquimbo.

“Nuestro desafío no puede limitarse a administrar la emergencia. Tenemos que seguir avanzando en soluciones estructurales, infraestructura, nuevas fuentes de agua y una gestión eficiente del recurso”, afirmó Pino.

De esta manera, las tres provincias de la Región de Coquimbo seguirán bajo decretos de escasez hídrica durante los próximos 12 meses, en una señal de que, pese a las mejores condiciones dejadas por las precipitaciones invernales, la crisis hídrica continúa siendo uno de los principales desafíos para la región.