Una compleja y dramática situación viven las regiones del Biobío y Ñuble producto de los incendios forestales que continúan activos en la zona. Tras una nueva sesión del Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) nacional, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, entregó un balance actualizado que da cuenta de la magnitud de la emergencia: 19 personas fallecidas y más de 1.500 damnificados.
Según detalló la autoridad, el escenario actual corresponde a un evento de carácter extremo, comparable en intensidad a los grandes incendios que afectaron al país en los años 2017, 2023 y 2024. Del total de víctimas fatales, 18 se registran en la región del Biobío y una en Ñuble.
En cuanto a la afectación humana y material, se informó que más de 630 personas permanecen albergadas, con nueve albergues habilitados, mientras que 325 viviendas han resultado completamente destruidas y más de 1.100 continúan en evaluación. A ello se suma un amplio despliegue de recursos aéreos y terrestres pertenecientes a CONAF, Senapred y al sector privado.
Por su parte, la directora nacional de Senapred, Alicia Cebrián, precisó que actualmente existen 23 incendios en combate a nivel nacional, concentrándose principalmente en las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía. En este contexto, se mantienen alertas rojas para las regiones del Biobío y Ñuble, además de comunas específicas como Lumaco, Collipulli y Angol. En tanto, Tiltil permanece bajo alerta amarilla.
Respecto al impacto en viviendas, Senapred informó que en Ñuble se encuentran 140 casas en evaluación, con 25 viviendas destruidas, mientras que en Biobío la cifra de viviendas arrasadas asciende a 300, con cerca de 1.000 aún en proceso de evaluación. El número de personas damnificadas alcanza aproximadamente 1.500 en Biobío y 33 en Ñuble.
En el ámbito de la salud y educación, se reportaron 75 personas lesionadas en ambas regiones, todas atendidas en centros asistenciales, además de la evacuación preventiva de dos infraestructuras de salud. Asimismo, seis establecimientos educacionales resultaron afectados en la región del Biobío, principalmente en las comunas de Penco y Tomé.
Para enfrentar la emergencia, se ha desplegado un amplio operativo que incluye más de 150 aeronaves, brigadistas forestales, efectivos de las Fuerzas Armadas, Carabineros y PDI, junto con el envío de ayuda humanitaria y coordinaciones público-privadas para atender a las comunidades afectadas.
Las autoridades recalcaron que la información continúa en desarrollo, ya que los equipos de emergencia siguen accediendo a zonas afectadas para dimensionar con mayor precisión el impacto total de los incendios.









