Innovación desde Hong Kong promete revolucionar el acceso al agua potable sin gasto energético

Un material inspirado en una esponja y activado solo por el sol podría cambiar el futuro de la desalinización en el mundo.

Un grupo de científicos de la Universidad Politécnica de Hong Kong ha desarrollado un material poroso que podría marcar un antes y un después en la lucha contra la escasez de agua potable. Se trata de un aerogel de apariencia esponjosa, que no requiere electricidad ni mecanismos complejos para funcionar. Solo necesita la luz del sol.

Este innovador material está compuesto por nanotubos de carbono y nanofibras de celulosa, impresos capa a capa mediante tecnología 3D sobre una base congelada. El resultado: una estructura rígida pero ligera, con canales microscópicos que maximizan la evaporación del agua salada, separando la sal en el proceso.

Durante los ensayos al aire libre, los investigadores lograron recolectar pequeñas cantidades de agua dulce –aproximadamente tres cucharadas en seis horas– a partir de agua de mar, utilizando únicamente el material, un recipiente plástico y una tapa transparente. El vapor generado se condensa en la tapa y cae en forma de gotas limpias, listas para su consumo.

Aunque el volumen de agua obtenido aún es reducido, el equipo destaca que el rendimiento no disminuye al ampliar el tamaño del sistema, lo que abre la puerta a su uso a mayor escala. En un contexto donde más de 2.000 millones de personas enfrentan dificultades para acceder a agua potable, este avance se presenta como una solución accesible, económica y ecológica.

“El diseño es tan simple como efectivo. Nuestra tecnología puede aplicarse en zonas remotas, costeras o afectadas por desastres naturales, sin depender de electricidad ni redes de distribución”, afirmó Xi Shen, investigador principal del proyecto.

La investigación fue publicada en la revista científica ACS Energy Letters y ha despertado el interés de organizaciones que trabajan en soluciones sostenibles frente a la crisis hídrica global. Con una estructura fácil de fabricar y materiales de bajo costo, este invento promete convertirse en una herramienta vital para comunidades vulnerables y un aliado clave frente al cambio climático.