La preocupación por la seguridad se ha instalado con fuerza entre los comerciantes de Los Vilos. Así lo dejó en evidencia Carlos González, conocido comerciante de la comuna y miembro de una familia con historia, propietaria del primer Supermercado “El Pelusa”, quien abordó el complejo escenario que enfrenta el rubro local, marcado por robos, incivilidades y una creciente sensación de abandono.
“Claro… nosotros nos sentimos inseguros”, afirmó, al ser consultado directamente sobre el ambiente que hoy se vive en la comuna. Esta percepción, asegura, ha impactado incluso en los horarios de funcionamiento de los negocios. “¿Cómo vamos a mantener abiertos los locales si no vamos a tener una seguridad? (…) los locales van a cerrar más temprano”, advirtió.
Reunión por seguridad: expectativas que no se cumplieron
El dirigente explicó que recientemente sostuvieron una reunión con autoridades, donde se abordaron cinco puntos clave, entre ellos la falta de dotación en instituciones, el estado de las cámaras de vigilancia y la necesidad de mejorar la distribución de recursos.
“A título personal, tenía una ilusión muy grande en cuanto a conversar los temas y resolver, pero nos fuimos enfrentados a que solamente había personas que recibían la información”, señaló, evidenciando su frustración ante la falta de respuestas concretas.
Entre los temas planteados, destacó la urgencia de reforzar la vigilancia y modernizar el sistema de cámaras, además de avanzar en una nueva normativa para inspectores municipales.
Delincuencia cotidiana y robos constantes
González fue enfático en señalar que los delitos afectan directamente a los comerciantes, especialmente durante la última temporada estival.
“Sí, especialmente a los comerciantes… hay robos de hormiga que ocurren todos los días”, indicó, agregando que incluso manejan información interna sobre locales frecuentemente afectados.
A esto se suma la percepción de ineficacia en el sistema de denuncias. “La denuncia para algunas personas es una pérdida de tiempo que cae en un saco roto”, afirmó.
Espacios públicos ocupados y conflictos en la vía pública
Uno de los puntos más sensibles es la ocupación de espacios públicos por personas en situación de calle, quienes —según relató— se instalan en distintos sectores de la ciudad.
“Estamos hablando de estas personas que ocupan los espacios (…) como estacionadores de vehículos”, explicó. Además, advirtió sobre conductas asociadas al consumo de alcohol: “Se ponen más eufóricos y provocan peleas en la vía pública”.
También mencionó la problemática de los “rucos”, instalados en terrenos particulares, lo que complejiza su fiscalización y eventual retiro.
Falta de presencia policial en terreno
Otro aspecto crítico -señaló González-, es la escasa presencia policial en sectores clave como la costanera y sector céntrico de Los Vilos. “La presencia es importante. No que pase la presencia, sino que se instalen, conversen con la ciudadanía como antiguamente se hacía”, enfatizó.
En esa línea, cuestionó la distribución de recursos, señalando que otras localidades cercanas habrían contado con mayor dotación de policial durante el verano, como el caso del balneario de Pichidangui.
Propuestas: garitas, coordinación y apoyo del comercio
Dijo que en el encuentro fueron planteadas algunas medidas de solución, como la instalación de garitas de seguridad con presencia fija y el fortalecimiento del rol de inspectores municipales.
“Las garitas son sumamente importantes”, sostuvo, agregando que incluso están dispuestos a colaborar como comerciantes: “Estamos en condiciones de poder cooperar con baños, alimentación y otros apoyos mientras cumplan su labor”, ndicó.
Turismo y desarrollo en riesgo
A juicio de Carlos González, la inseguridad también estaría afectando la proyección turística de la comuna. “No podemos pedir mucho turismo porque tampoco tenemos seguridad”, afirmó, estimando que Los Vilos apenas alcanza un 50% de preparación en esta materia “partiendo por los toldos azules, ahí tenemos un temazo, donde no respetan la ley pero ellos exigen que tienen derechos, y donde están los derechos de los ciudadanos. El tema de los grandes eventos, no es malo, pero deben estar sujetos a ciertas reglas que deben cumplirse“.
González también exigió una cuota de transparencia respecto a los fondos asignados para las diversas actividades del verano 2026, “hasta el día de hoy como ciudadano no he visto publicada una rendición de cuentas al respecto y no podemos pedir mucho turismo si no contamos con una buena seguridad”, indicó.
El comerciante agregó que, por otra parte, se sabe poco sobre en que se gastan los recursos obtenidos por el municipio a través de la Ley del Royalty.
Exigen respuestas y no descartan acudir a Contraloría
Finalmente, González adelantó que esperan respuestas concretas en una próxima reunión con el alcalde.
“Vamos a pedir respuesta a nuestras inquietudes (…) si no hay respuesta, se insiste en instancias superiores como la Contraloría”, advirtió, lamentando la ausencia del alcalde Christian Gross en la reunión, enfatizando que existía el compromiso de que para la próxima se contaría con su presencia.
El diagnóstico es claro: la inseguridad no solo afecta al comercio, sino a toda la comunidad. “Es un tema transversal… para el comerciante, el trabajador y cualquier persona que quiera circular tranquila”, concluyó.









