La empresa comunitaria Santa Inés Energía informó a sus clientes que el suministro eléctrico quedó suspendido debido al corte de energía por parte de CGE, producto de una millonaria deuda acumulada que no ha podido ser saldada.
En un comunicado dirigido a los vecinos, la compañía explicó que esta situación se arrastra desde hace meses y que no ha sido posible recaudar los fondos necesarios para regularizar el servicio, debido a que más del 80% de los usuarios presenta morosidad en sus cuentas. Esta realidad ha llevado a que incluso los clientes que se mantienen al día resulten afectados.
“En este delicado momento, nuestra situación como empresa se ha vuelto insostenible. Solicitamos la unión de los vecinos, tal como se hizo desde un principio, para comenzar un proceso de reconstrucción de este sistema”, señalaron desde la administración de Santa Inés Energía.
La empresa nació como una solución comunitaria hace varios años, cuando los pobladores del Fundo San Inés, en la localidad de Pichidangui, no podían acceder a los servicios de las grandes compañías de distribución eléctrica por ubicarse en loteos denominados como irregulares. Desde entonces, Santa Inés Energía se convirtió en un proyecto que no solo llevó energía a los hogares, sino que también entregó iluminación, espacios de encuentro para las familias y la posibilidad de dejar atrás el aislamiento, integrándose más plenamente a la sociedad.
Hoy, sin embargo, enfrentan el mayor desafío de su historia. La administración aseguró que pondrá a disposición sus instalaciones y lo que requiera la comunidad organizada para superar la crisis, comprometiéndose además a reponer el suministro eléctrico lo antes posible.
La empresa pidió disculpas a los vecinos por los inconvenientes ocasionados y reiteró su disposición a atender cualquier consulta de la comunidad.









