Traslado de Congrios desde El Panul fortalece iniciativa de repoblamiento y conservación en Los Vilos

Un importante hito en la conservación marina se concretó con el traslado de un significativo número de ejemplares de congrio colorado y dorado desde el sector de El Panul hasta las instalaciones del Acuario-Hatchery administrado por la Federación de Pescadores Artesanales y Buzos Mariscadores Independientes de la III y IV Región (FEPEMACH) en Los Vilos. La medida busca preservar estas especies y reforzar las líneas de cultivo y repoblamiento en el borde costero.

Piero Magnolfi, gerente general y socio de Colorado Chile, destacó que estos reproductores provienen de un programa iniciado hace más de una década, impulsado en 2016 a través de un programa estratégico de Corfo. “El proyecto culminó con una transferencia tecnológica. Hoy estamos explorando nuevas alternativas como esta para impulsar líneas de producción comercial y de repoblamiento, con el objetivo de conservar especies que están al borde de la extinción”, afirmó.

Desde el punto de vista técnico, explicó que los peces trasladados han sido tipificados genéticamente y tienen un seguimiento familiar. “Algunos nacieron en cautiverio y otros fueron capturados del medio natural. Están en condiciones óptimas para generar huevos de buena calidad, lo que permitirá producir juveniles que se engordan en tierra hasta alcanzar tallas de entre uno y dos kilos. También se producen peces juveniles de 10 gramos destinados al repoblamiento, algo que ya se ha hecho en Los Vilos hace ocho años junto a Minera Los Pelambres y caleta Las Conchas”.

El objetivo ahora, indicó, es establecer junto a FEPEMACH un centro de producción y asentamiento local que permita replicar esta experiencia en otras localidades de la región.

Leonardo Ocares, presidente de FEPEMACH, explicó que el traslado responde a la falta de espacio e infraestructura adecuada para mantener las especies en El Panul. “Nosotros ofrecimos el lugar y el soporte para mantenerlos sin generar más problemas, porque creemos en la colaboración. Además, la minera financia al equipo profesional que trabaja en el hatchery, lo que nos permite no solo mantener el proyecto, sino también postular a nuevos fondos y garantizar una gestión transparente para nuestras organizaciones”, señaló.

Ocares valoró el avance que representa esta experiencia para los pescadores artesanales: “Pasamos de ser extractores a manejadores con el área de manejo, y hoy estamos dando el paso a ser cultivadores. Con bancos naturales que ya no rinden lo suficiente, vamos a tener que continuar cultivando, igual que los campesinos: sembrar, cuidar y cosechar. Esa será la nueva forma de asegurar nuestra actividad y la permanencia del recurso en el tiempo”.

Actualmente, la Federación cuenta con  estanques preparados para continuar el proceso. Este esfuerzo conjunto busca asegurar un futuro sustentable para la pesca artesanal y la biodiversidad marina del norte chico.