En esta instancia público-privada, las empresas adheridas trabajarán con el objetivo de alcanzar una gestión más consciente de su producción, utilizando eficientemente los recursos y haciendo un mejor tratamiento de sus residuos. A este trabajo público-privado pueden adherir empresas productivas y de servicios de diversas industrias con instalaciones dentro del territorio nacional. Giovanni Calderón, director ejecutivo de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, recordó que “la economía circular busca desacoplar la actividad económica del consumo de recursos que son finitos, y al mismo tiempo eliminar o reducir los residuos de los procesos desde el diseño. Esta forma de mirar la economía ha sido, de alguna manera incorporada por las empresas, pero se necesita generar métricas que permitan certificar que lo que están haciendo es realmente una contribución a la circularidad”.
Asegurar el compromiso formal de la alta gerencia de las empresas que se suman a esta iniciativa, es fundamental para el desarrollo y ejecución permanente de líneas de trabajo que permitan que las empresas avancen en materia de economía circular.
Al respecto, Marcela Bravo, gerenta general de Acción Empresas, asegura que “el tiempo se acaba y actuar rápido y en conjunto, es nuestra última oportunidad para asegurarles un futuro a las próximas generaciones. En Acción, hemos sido testigos de cómo las empresas que cuentan con líderes conscientes de que estas materias son fundamentales para avanzar hacia el paradigma empresarial del Siglo XXI, no sólo viven procesos exitosos, sino que, además, generan oportunidades de negocios a través de la diferenciación”.
Principales aprendizajes del APL
Este programa, al que pueden incorporarse hasta el próximo 29 de octubre todas las empresas que operen en el territorio nacional, se materializó luego de un diagnóstico aplicado a 15 empresas miembros de Acción, que evidenció que un 72% de los materiales y energía y el 56% del agua que utilizan en sus procesos productivos, no son circulares. Estas cifras nos hablan de la urgencia del cambio. Las empresas adheridas podrán identificar sus brechas y oportunidades en materia de circularidad, para proseguir con la implementación de un plan de gestión que les permitirá transitar.
Para fortalecer el logro de los objetivos que apunta este APL, se capacitará a distintos profesionales de las empresas participantes en elementos propios de la economía circular y se elaborará una guía que aborde criterios de circularidad orientados a los proveedores.
Además, y también en el marco de esta instancia, se desarrollará un análisis intermedio del avance logrado por las empresas participantes, y se elaborará un plan de comunicaciones que les permita compartir sus experiencias en este trabajo colaborativo en pos de la circularidad.









