Pequeños mineros se levantan para exigir soluciones ante alza de patentes y cambios en ENAMI

En un contexto de creciente preocupación por el futuro de la pequeña minería, se realizó en Illapel el primer Encuentro Nacional de la Pequeña Minería, Pirquineros y Minería Artesanal, en el que participaron en forma presencial y online más de 300 trabajadores y dirigentes del rubro, representantes de asociaciones y organizaciones mineras de Illapel, Salamanca, Combarbalá, Canela, Tal Tal, Iquique, Talca, La Serena, Andacollo, Cabildo, Copiapó, Tierra Amarilla, entre otras, de la zona centro y norte del país.

La actividad fue organizada por la Mesa Minera de Illapel, liderada por su presidente y alcalde de la comuna, Denis Cortés Aguilera, con el objetivo de visibilizar las problemáticas que enfrenta este sector productivo.

Entre los principales puntos de tensión expuestos en la reunión se encuentra el alza de hasta un 400% en las patentes mineras, derivada de la entrada en vigencia de la ley 21.420 que busca financiar la PGU en el país, así como la reforma al gobierno corporativo de ENAMI, que según los participantes, amenaza el carácter de fomento social que históricamente ha tenido la empresa, quitándole representatividad al sector en el directorio de la estatal.

La jornada comenzó con una masiva caravana minera, protagonizada por decenas de camiones y camionetas que portaron un simbólico ataúd que representaba la muerte de la pequeña minería. La larga hilera de vehículos recorrió las principales calles de Illapel hasta llegar a la Plaza de Armas.

Desde la Mesa Minera de Illapel se detallaron que las problemáticas que enfrenta la pequeña minería incluyen deficiencias en los poderes de compra de ENAMI, como la falta de trazabilidad y transparencia en el muestreo de los minerales; la burocracia excesiva en la tramitación de permisos; el cierre de oficinas provinciales de minería que brindaban apoyo técnico y fiscalizador, por no contar con apoyo económico del Estado. A estas se suman el bajo porcentaje de aprobación para acceder a rebajas en el pago de patentes, que afecta a los mineros artesanales del país.

“Hoy los pequeños mineros están en alerta porque viven dos situaciones críticas, una es la nueva institucionalidad que está pretendiendo liderar el gobierno a través de un proyecto de ley. (…) Para nosotros no tiene explicación esta nueva institucionalidad que propone el Gobierno pasen de once directores a siete y donde no exista ninguna representatividad de los pequeños mineros. (…) Y quiero dejar claro que acá no solo está en juego algún proyecto de ley, sino que tiene que ver con el futuro de la pequeña minería. Si el Estado de Chile genera un proceso ordenado de planificación, de trabajo de la pequeña minería, eso significa inversión en las comunas. Nosotros lo hemos vivido cuando la pequeña minería ha estado bien, ha generado polos económicos. Si la pequeña minería logra dar un despegue y volver a los años gloriosos de la pequeña minería, tendríamos muchas más personas con empleo. Es decir, genera empleabilidad y por eso que nosotros nos oponemos a este gobierno corporativo porque no ha sido consultado con los pequeños mineros, no tiene representación”, señaló el presidente de la Mesa Minera de Illapel y alcalde, Denis Cortés Aguilera.

Por su parte, el consejero regional por el Choapa, Denis Cortés Vargas, indicó que “allá en la región nadie dice nada respecto a esta realidad que se está viviendo acá en la minería, yo lo encuentro desastroso lo que está sucediendo con los mineros, si se le aplican lo que se está diciendo hoy día, de subir al 400% de la minería (…) realmente van a matar la minería y eso no nos lo podemos permitir. (…) Y por lo tanto aquí el Estado tiene que ponerse los pantalones de una vez por todas, proteger nuestras riquezas, pero además proteger a nuestros mineros, proteger a la familia, proteger el progreso de las pequeñas comunas como las nuestras”.

Desde el mundo gremial, las críticas a la reforma de ENAMI y el mecanismo de rebaja de patentes mineras fueron categóricas. Patricio Gatica, presidente de la Asociación Gremial Minera de Illapel destacó que “los que han proyectado, promulgado o impulsado este tipo de leyes realmente no saben absolutamente nada de minería y no saben el perjuicio irreversible que le podrían producir a la extensa zona del norte, incluido nosotros del norte chico, porque este recurso económico no está, no es sustituible por otro. Por lo tanto, yo creo que es de tal gravedad que nos obliga a estar en alerta y nos obliga a movilizarnos, no por capricho, no por imponer, sino que porque es un tema de subsistencia.

Freddy Muñiz, presidente de la Asociación Minera de Salamanca, también advirtió que el sistema de postulación a la rebaja de patentes es injusto. “Las patentes mineras que sufrieron un alza de 400% y que los perjudica demasiado, y eso fue en base a una postulación, siendo que esa postulación no debería existir, debería ser de bajo la normativa que se pedía 500 hectáreas para la pequeña minería”, expuso.

También participó Luis Campos, secretario de la Asociación Minera del Maule, quien expresó su malestar en representación de su asociación. “Nosotros estamos cansados ya de poder ver que funcionen leyes hechas entre cuatro paredes, porque a lo mejor gente que no vive el día a día y no sabe las consecuencias nefastas que eso trae para los pequeños productores, podrían desaparecer pequeños productores. Detrás de eso hay familias, podrían aparecer minería informal, etcétera. A todas luces la ley es una concepción nefasta y un método equivocado de recaudar más ingresos para el fisco”.

Al finalizar la jornada, los presentes aprobaron una serie de acuerdos que fiueron plasmados en una declaración pública que será presentada ante la Ministra de Minería, Aurora Williams, y parlamentarios, en el Congreso Nacional el próximo 8 de abril, cuando acudan a la comisión de minería de la Cámara de Diputados.

El Encuentro Nacional de la Pequeña Minería, Pirquineros y Minería Artesanal realizado en Illapel marca un nuevo capítulo en la defensa del sector, en un país donde más de 8.000 mineros tienen concesiones menores a 500 hectáreas y enfrentan hoy una verdadera amenaza para su subsistencia.