Diversos especialistas, diplomáticos y figuras políticas —según una investigación publicada esta semana por The New York Time en español– advierten que la opositora venezolana estaría promoviendo narrativas engañosas para impulsar acciones militares de Estados Unidos contra el gobierno de Nicolás Maduro.
María Corina Machado, reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz y figura central de la oposición venezolana, enfrenta nuevas críticas luego de que una investigación periodística internacional revelara que varias de sus afirmaciones sobre el presidente Nicolás Maduro carecen de sustento y han sido desmentidas por especialistas en seguridad, autoridades estadounidenses y analistas de la región.
La publicación señala que Machado ha replicado y amplificado acusaciones falsas y exageradas, alineándose con el discurso del expresidente Donald Trump, quien evalúa opciones para forzar la salida de Maduro, incluido el eventual uso de la fuerza militar.
Afirmaciones sin respaldo: fraude electoral y vínculos criminales
Uno de los puntos más polémicos es la insistencia de Machado en que Maduro y altos funcionarios venezolanos —como Jorge Rodríguez— estarían detrás de supuestas manipulaciones electorales en distintos países, entre ellos Estados Unidos.
La investigación destaca que no existe evidencia verificable que respalde estas denuncias, las cuales han sido refutadas previamente por las propias agencias de inteligencia norteamericanas.
De igual manera, se cuestiona la afirmación de que Maduro dirige directamente al Tren de Aragua y al Cartel de los Soles, organizaciones designadas como terroristas por Washington. Aunque la publicación reconoce que individuos vinculados al gobierno han participado en redes de narcotráfico, expertos citados indican que no hay pruebas de que Maduro controle de manera operativa a estos grupos, ni que estos funcionen como un aparato criminal centralizado bajo su mando.
Advertencias desde el mundo diplomático: un déjà vu de Irak
El reporte también recoge testimonios de diplomáticos estadounidenses, quienes ven con preocupación la forma en que ciertos líderes opositores venezolanos estarían presionando a Washington con información errónea, repitiendo patrones del pasado.
John Feeley, exembajador de EE.UU. en Panamá, comparó explícitamente la situación con el caso de Ahmad Chalabi, cuyas declaraciones sobre armas de destrucción masiva en Irak resultaron ser falsas pero contribuyeron a justificar la invasión de 2003.
“Estamos viendo la misma fórmula: narrativas frágiles convertidas en argumentos de guerra”, señaló Feeley, alertando que cualquier ataque estadounidense contra Venezuela sería ilegal y carecería de base real en materia de seguridad internacional.
Machado guarda silencio ante los cuestionamientos
La investigación indica que, frente a las reiteradas solicitudes de respuesta, Machado evitó entregar declaraciones. El año pasado, en conversación con ese mismo medio, había afirmado que la salida de Maduro era un asunto de “seguridad hemisférica”, frase que analistas consideran parte del mismo discurso alarmista.
Pese al escrutinio, la dirigente continúa promoviendo la idea de que Maduro es el responsable directo de organizaciones criminales, en contradicción con análisis de expertos en narcotráfico y seguridad regional citados por el reportaje.
Un debate que se amplía
El documento concluye que las afirmaciones difundidas por Machado podrían influir en decisiones de alto impacto internacional, razón por la cual expertos llaman a evaluar críticamente la información proveniente de cualquier actor político, especialmente cuando podría usarse para justificar una intervención extranjera.









