El aumento de hasta un 20% en las remuneraciones de los secretarios regionales ministeriales (seremis) de Salud volvió a abrir el debate sobre la política de ajuste fiscal impulsada por el Gobierno del presidente José Antonio Kast, quien ha insistido en que el país enfrenta una “emergencia fiscal” que obliga a reducir el gasto público y fortalecer la austeridad del Estado.
La controversia se instaló luego que el vocero de Gobierno en la Región de Coquimbo, Darwin Cortés, defendiera el incremento salarial, asegurando que la medida está establecida por la normativa vigente y que no corresponde a un reajuste generalizado para las autoridades regionales.
“A ningún otro seremi de la Región de Coquimbo se le ha aumentado el sueldo. Entendemos la sensibilidad del tema, pero se trata de materias reguladas por la normativa vigente y completamente transparentes. El Nuestro foco como Gobierno está en fortalecer la salud pública y responder a las necesidades de la ciudadanía”, sostuvo el portavoz.
Cortés explicó que el beneficio alcanza únicamente a los seremis de Salud y responde a un sistema de remuneraciones definido a nivel central, descartando que otros integrantes del gabinete regional hayan recibido aumentos similares.
No obstante, la decisión ha generado cuestionamientos debido a que coincide con el llamado del Ejecutivo a contener el gasto público. Diversos sectores han advertido que el incremento de remuneraciones para altas autoridades podría resultar difícil de conciliar con el mensaje de disciplina fiscal que el propio Gobierno ha promovido desde el inicio de su mandato.
El vocero regional reconoció la sensibilidad que ha provocado la medida, especialmente entre funcionarios del sector Salud, pero reiteró que la determinación no fue adoptada por las autoridades regionales y que se encuentra plenamente respaldada por la normativa vigente.









