El mercado laboral chileno continúa mostrando señales de debilidad. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que la tasa de desocupación nacional alcanzó un 9,4% durante el trimestre marzo-mayo de 2026, convirtiéndose en el nivel más alto registrado desde junio de 2021, cuando el país aún enfrentaba los efectos de la pandemia.
La cifra representa un aumento de 0,5 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior y vuelve a instalar el empleo como una de las principales preocupaciones económicas del país, en un escenario que contrasta con las expectativas de recuperación y generación de puestos de trabajo planteadas por el presidente José Antonio Kast durante su campaña y al asumir el Gobierno.
De acuerdo con el INE, el incremento del desempleo se explica porque la fuerza laboral creció a un ritmo mayor que la creación de empleos. Mientras la población activa aumentó un 1,3%, el número de personas ocupadas solo se expandió un 0,8%, dejando un total de 981.315 personas sin trabajo, un 6,9% más que hace un año.
Las mujeres siguen siendo las más afectadas por la falta de empleo. La desocupación femenina se mantuvo en un 10,5%, superando nuevamente los dos dígitos, mientras que la tasa masculina llegó al 8,6%.
En la Región Metropolitana la situación también se deterioró. El desempleo alcanzó un 9,8%, su mayor nivel desde octubre de 2023, reflejando que las dificultades del mercado laboral se concentran también en la principal zona económica del país.
Otro aspecto que preocupa es el crecimiento de la informalidad. La tasa de ocupación informal subió hasta el 27%, un punto porcentual más que hace un año, con más de 2,5 millones de personas desempeñándose en empleos sin protección laboral. El aumento fue impulsado principalmente por trabajadores por cuenta propia y asalariados informales, mientras los empleos formales registraron una caída de 1,7%.
Aunque algunos sectores, como actividades profesionales, salud, transporte e industria manufacturera, mostraron incrementos en la contratación, otros rubros relevantes como minería, administración pública y agricultura registraron retrocesos, limitando una recuperación más sólida del mercado laboral.
Los nuevos antecedentes vuelven a situar el empleo entre los principales desafíos para la administración del presidente Kast, considerando que la recuperación económica y la creación de trabajo formal fueron parte de los compromisos centrales planteados por el Ejecutivo. Economistas advierten que, además del aumento de la desocupación, el crecimiento de la informalidad refleja un mercado laboral que aún no logra consolidar una recuperación sostenible.









