Canela rescata más de un siglo de tradición religiosa con encuentro cultural en Poza Honda

Cerca de 200 personas participaron en el cierre de un proyecto que puso en valor la devoción al Señor de Malpaso, una tradición que supera los 100 años de historia en la comuna.

Con un significativo encuentro cultural, artístico y litúrgico, la comunidad de Poza Honda, en la comuna de Canela, celebró el cierre del proyecto denominado “Rescate y Puesta en Valor del Patrimonio Religioso Local”, iniciativa que reunió a cerca de 200 personas en la capilla El Señor de Malpaso.

La actividad, realizada este viernes 30 de octubre, convocó a autoridades, representantes del Gobierno Regional de Coquimbo y vecinos provenientes de distintos sectores de la comuna, en una jornada dedicada a preservar las tradiciones religiosas y fortalecer la identidad cultural del territorio.

El proyecto contó con financiamiento del Gobierno Regional de Coquimbo, a través de sus Fondos Concursables 2026, y tuvo como propósito contribuir a la recuperación, conservación y difusión del patrimonio religioso local, incorporando además equipamiento comunitario.

Entre los asistentes estuvieron Ronald Cereceda, jefe de la Unidad de Participación del Gobierno Regional; Raúl Geraldo, profesional de la misma institución; el alcalde de Canela, Waldo Contreras Cortés, y la concejala Evelyn Pereira.

Uno de los aspectos centrales de la jornada fue el reconocimiento a la devoción al Señor de Malpaso, expresión de fe profundamente arraigada en la comunidad y que mantiene una historia de más de un siglo. Esta tradición convoca cada año a numerosas familias y fieles durante las celebraciones de Semana Santa, convirtiéndose en parte importante de la identidad religiosa y cultural de Canela.

La música y las expresiones folclóricas también tuvieron un lugar destacado. La Academia Folclórica Río Mar, de Huentelauquén Sur, aportó con presentaciones de danza y música tradicional, dando un especial realce a esta celebración comunitaria.

De esta manera, Poza Honda cerró una iniciativa que busca mucho más que conservar una tradición religiosa: mantener viva una parte de la memoria colectiva de Canela y transmitir su legado a las nuevas generaciones, fortaleciendo los vínculos entre las comunidades y sus raíces culturales.