Con un comunicado público, la comunidad educativa del Colegio Diego de Almagro de Los Vilos expresó su profunda preocupación, tristeza e indignación por los graves daños causados en su establecimiento, atribuidos a la ejecución deficiente y descoordinada de diversos proyectos de mejoramiento.
El documento denuncia que, lejos de generar avances significativos en las condiciones de enseñanza, los proyectos en cuestión han producido un retroceso inaceptable que ha vulnerado el derecho de los estudiantes a una educación de calidad. Según manifiestan, los daños han sido irreparables en infraestructura y materiales pedagógicos, dejando inhabilitados espacios esenciales como la biblioteca y los laboratorios.
Además de las consecuencias físicas, la comunidad acusa una profunda desmotivación en los equipos de trabajo, quienes aseguran haber enfrentado esta crisis sin respuestas claras, sin acompañamiento oportuno y con un alto nivel de desinformación.
“Después de varios años lidiando con la imagen de un colegio modelo, hoy vemos cómo ese sueño se ha convertido en una decepción”, señala el comunicado, haciendo referencia a los constantes ruidos, patios destrozados y la falta de condiciones mínimas para enseñar y aprender. La comunidad afirma que ha sido escuchada, pero no se ha actuado en consecuencia.
En el escrito también se rechaza categóricamente la falta de planificación, seguimiento y supervisión por parte de los organismos responsables de los proyectos. A pocos días del retorno a la Jornada Escolar Completa, aún no existen certezas ni soluciones concretas que garanticen un regreso seguro y digno.
Por ello, exigen una investigación que identifique a los responsables de la situación, el establecimiento de responsabilidades administrativas y la transparencia en el uso de los recursos públicos. “La educación de nuestros niños, niñas y jóvenes no puede seguir viéndose afectada por decisiones improvisadas, negligencias ni omisiones”, declaran con firmeza.
Finalmente, hacen un llamado urgente a las autoridades locales, comunales y regionales a escuchar su voz, tomar medidas inmediatas y restituir las condiciones que permitan el desarrollo pleno del proceso educativo en el establecimiento.
“Por el respeto a nuestra labor, por nuestros estudiantes, por el futuro de nuestra comunidad: no podemos ni debemos callar”, concluye el comunicado.









