Confirman cinco fallecidos por temporal en la Región de Coquimbo: tragedia evidencia la magnitud de la emergencia

La emergencia provocada por el intenso sistema frontal que golpea a la Región de Coquimbo continúa agravándose. Carabineros confirmó este lunes la existencia de cinco personas fallecidas a consecuencia del temporal, un dramático balance que refleja la gravedad de una catástrofe que mantiene a miles de familias enfrentando inundaciones, aislamiento, cortes de caminos, interrupciones de servicios básicos y cuantiosos daños materiales.

Las víctimas fatales corresponden, preliminarmente, a tres personas en el sector de Cruz de Cañas y dos en el sector El Romero, antecedentes que han conmocionado a la comunidad regional y que confirman el alto costo humano que ha dejado este evento climático.

En distintos puntos de la región la situación sigue siendo crítica. Comunidades completas permanecen aisladas por la destrucción de caminos y badenes, numerosas viviendas han resultado inundadas, miles de clientes continúan sin suministro eléctrico y varias localidades enfrentan problemas de conectividad, acceso a agua potable y comunicaciones. A ello se suma el permanente riesgo de nuevas crecidas de ríos, quebradas y embalses, lo que ha obligado a mantener evacuaciones preventivas y un amplio despliegue de los organismos de emergencia.

Durante toda la contingencia, Carabineros de Chile ha desarrollado un intenso trabajo en la región, participando en rescates, evacuaciones preventivas, controles de rutas, apoyo a comunidades aisladas y coordinación con Bomberos, personal municipal, SENAPRED y las Fuerzas Armadas para resguardar la seguridad de la población en los sectores más afectados.

Frente a la magnitud de los daños, el Gobierno decretó Estado de Catástrofe para la Región de Coquimbo y la provincia del Huasco, medida que permitirá agilizar la movilización de recursos, fortalecer la coordinación institucional y disponer de mayores herramientas para enfrentar la emergencia y apoyar la recuperación de las zonas afectadas.

La decisión se produce en medio de los reiterados llamados realizados durante los últimos días por autoridades regionales, alcaldes y parlamentarios, quienes habían solicitado una respuesta más contundente del Ejecutivo, advirtiendo que la magnitud del desastre no estaba siendo dimensionada adecuadamente. El aumento en el número de víctimas fatales y la compleja situación que viven cientos de familias afectadas terminan por evidenciar la verdadera dimensión de una emergencia que se ha transformado en una de las más severas que ha enfrentado la Región de Coquimbo en las últimas décadas.

Mientras continúan las labores de rescate, evaluación de daños y asistencia a los damnificados, las autoridades mantienen el llamado a la población a respetar las evacuaciones preventivas, evitar acercarse a cauces y sectores inundados y mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales, debido a que las condiciones meteorológicas y el comportamiento de los cursos de agua aún representan un riesgo para la población.