El INE informó que la desocupación llegó a 1.007.976 personas durante el trimestre julio-septiembre de 2026. La tasa femenina se empinó al 10,5%, mientras que la masculina llegó al 9,3%.
El mercado laboral chileno continúa mostrando señales de preocupación. La tasa de desocupación alcanzó el 9,8% durante el trimestre julio-septiembre de 2026, superando el millón de personas sin empleo y registrando su nivel más alto desde mayo de 2021, según las cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
El indicador experimentó un incremento de 1,3 puntos porcentuales en doce meses, reflejando las dificultades que enfrenta el país para generar suficientes puestos de trabajo y absorber a quienes buscan incorporarse al mercado laboral.
Mujeres presentan una tasa de desempleo superior
Las cifras revelan diferencias entre hombres y mujeres. En el caso de la población femenina, la desocupación llegó al 10,5%, mientras que entre los hombres se situó en un 9,3%.
La brecha evidencia que las mujeres continúan enfrentando mayores dificultades para acceder a un empleo, en un escenario laboral que mantiene elevados niveles de desocupación.
Más de 2,4 millones de trabajadores en la informalidad
El informe del INE contabilizó 1.007.976 personas desocupadas, dentro de una fuerza de trabajo que alcanzó los 10.282.718 integrantes.
A este escenario se suma la informalidad laboral, que llegó a 2.451.443 personas, una cifra que refleja la magnitud de quienes trabajan fuera de las condiciones propias del empleo formal.
Industria y comunicaciones entre los sectores más afectados
El organismo estadístico también identificó retrocesos en distintas actividades económicas que incidieron en la disminución de la población ocupada.
Entre los sectores con mayores contracciones interanuales se encuentran información y comunicaciones, con una caída del 20,8%; actividades financieras y de seguros, con un descenso del 14,1%; e industria manufacturera, que retrocedió un 8,1%.
Por categoría ocupacional, también se registraron disminuciones en las personas asalariadas formales, con una baja del 2,5%, y en los empleadores, cuyo número cayó un 2,8%.
Los resultados configuran un panorama complejo para el empleo en Chile, con una desocupación que se aproxima al 10%, más de un millón de personas buscando trabajo y una importante cantidad de ocupados que se desempeñan en condiciones de informalidad.









