La Casa Blanca analiza alternativas para aumentar la disponibilidad de combustible en el mercado interno, mientras el diésel supera los US$6,50 por galón. Trump respaldó públicamente la idea, aunque posteriormente su administración negó que exista un veto de 90 días ya definido.
WASHINGTON.– El fuerte aumento del precio del diésel en Estados Unidos abrió un nuevo frente dentro de la administración de Donald Trump, que estudia distintas alternativas para incrementar la oferta del combustible en el mercado interno.
La discusión tomó fuerza luego de que medios estadounidenses informaran que la Casa Blanca preparaba un eventual veto de 90 días a las exportaciones de diésel, una medida que buscaría aliviar la presión sobre consumidores, agricultores, transportistas y otras actividades altamente dependientes de este combustible.
Sin embargo, la situación permanece abierta. Reuters informó que un funcionario de la Casa Blanca negó que exista un plan concreto para establecer un veto temporal generalizado. El secretario de Energía, Chris Wright, también descartó que se esté considerando un bloqueo total y afirmó que el Gobierno analiza mecanismos para aumentar el suministro interno.
Diésel supera los US$6,50 por galón
La discusión se produce en medio de una fuerte escalada de los precios. El valor promedio del diésel en Estados Unidos alcanzó alrededor de US$6,52 por galón, cerca de un 77% por encima del nivel registrado un año atrás, según datos citados por Reuters y CBS News.
El encarecimiento afecta especialmente al transporte de carga, la agricultura, la construcción y otras actividades industriales que utilizan diésel de manera intensiva.
La presión sobre el mercado estadounidense se produce, además, en un escenario internacional marcado por interrupciones en el suministro de combustibles. Los conflictos en Irán y Ucrania han afectado las exportaciones de petróleo y productos refinados de importantes países productores, mientras los inventarios estadounidenses permanecen bajo los promedios habituales para esta época del año.
Trump respalda restringir las exportaciones
El propio Donald Trump manifestó el martes su apoyo a la posibilidad de limitar las ventas de diésel al exterior.
“No enviemos el diésel”, sostuvo el mandatario, argumentando que Estados Unidos produce grandes cantidades del combustible. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó en esa oportunidad que la administración estaba examinando si una restricción total o parcial podía ser viable.
La posibilidad también ha recibido presión de legisladores republicanos, especialmente desde estados agrícolas, donde el incremento del combustible está elevando los costos de producción y transporte.
Industria advierte sobre posibles efectos secundarios
El eventual cierre de las exportaciones enfrenta, no obstante, reparos dentro de la propia industria energética.
Productores y especialistas han advertido que una medida de este tipo podría generar un alivio inicial de la oferta estadounidense, pero posteriormente provocar nuevos desequilibrios si las refinerías reducen sus niveles de producción debido a limitaciones de almacenamiento.
El secretario de Energía ha señalado que un veto generalizado podría terminar afectando también los mercados de gasolina y combustible para aviación. Por ello, la administración está buscando alternativas que permitan incrementar el suministro de diésel sin provocar nuevos problemas en otros combustibles.
¿Por qué Chile sería vulnerable?
Si Estados Unidos finalmente restringe por 90 días sus exportaciones de diésel, Chile estaría entre los países particularmente expuestos, no porque dependa de EE.UU. para todo su petróleo, sino porque tiene una dependencia importante del diésel refinado estadounidense.
El punto más sensible es el diésel refinado. Según antecedentes publicados hoy por T13, Chile importa prácticamente todo el diésel que consume: alrededor de 40% es refinado localmente por ENAP y el 60% corresponde a combustible adquirido en el exterior; de este último volumen, aproximadamente 80% proviene de Estados Unidos.
Además, documentos oficiales sitúan en torno al 77% la proporción del diésel consumido en Chile que proviene del exterior, lo que muestra que la vulnerabilidad no es exclusivamente respecto de EE.UU., sino que forma parte de una dependencia estructural de combustibles importados
Kast advierte por impacto en los precios
La posibilidad de que Estados Unidos limite sus exportaciones de diésel también fue abordada por el Presidente José Antonio Kast desde Nueva York.
El Mandatario sostuvo que una eventual prohibición tendría consecuencias más allá de Estados Unidos y podría repercutir directamente en los precios internacionales de los combustibles.
“Sería una mala noticia para el mundo entero, no solo para Chile y afectaría los precios del combustible en todo el mundo, partiendo por Europa”, afirmó en su último punto de prensa desde Manhattan.
El Presidente agregó “El 10% de la refinación de Estados Unidos se exporta. Si hay 10% menos de diésel en el mundo, eso va a tener un efecto colateral muy duro, muy serio”, sostuvo.
Kast aseguró además que el Gobierno ya está evaluando eventuales respuestas ante un escenario de este tipo.
“De ser así ya estamos pensando en medidas paliativas, pero claramente sería una muy mala noticia para el mundo entero”, reiteró.
Como antecedente, recordó las medidas adoptadas al inicio de su mandato, cuando tuvo lugar el denominado “Bencinazo” tras la modificación del Mepco.









