En el corazón del Valle del Choapa, donde la tradición pastoril todavía marca el pulso de la vida cotidiana, un hombre ha sido reconocido como uno de los grandes guardianes del patrimonio cultural de la región de Coquimbo. Se trata de Fernando Contreras Leiva, artesano y criancero de Salamanca, quien fue seleccionado por el Consejo Nacional de las Culturas, las Artes y el Patrimonio como Tesoro Humano Vivo 2025, la más alta distinción que entrega el Estado a los portadores de saberes tradicionales.
Contreras, heredero y cultor de la crianza caprina pastoril del río Choapa, ha dedicado su vida a un oficio que combina la producción local con técnicas artesanales profundamente conectadas al paisaje rural. Su rol como formador y su permanente vínculo con la comunidad lo han convertido en un referente indispensable para la preservación de las prácticas crianceras.
La noticia lo emocionó hasta las lágrimas. “Estoy inmensamente agradecido por el orgullo que me han brindado. Nunca pensé que esto iba a ocurrir. Gracias a todas las personas que me han apoyado”, señaló al enterarse del reconocimiento.
Las autoridades del Choapa destacaron el carácter simbólico y cultural que representa este premio. Carolina Estroz, delegada presidencial provincial, afirmó que Contreras “encarna la sabiduría, la dedicación y las tradiciones que dan identidad a nuestro territorio”. Añadió que su trabajo mantiene vivas las raíces rurales del valle, transmitiendo memoria y cultura a las nuevas generaciones.
El seremi de las Culturas, Cedric Stylen, subrayó la relevancia nacional del galardón, señalando que este reconocimiento “distingue su invaluable contribución a la preservación del patrimonio cultural inmaterial de Chile” y que refleja el espíritu del programa Tesoros Humanos Vivos, orientado a fortalecer la identidad local y promover la diversidad cultural del país.
Desde el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, su director regional, Enrique Gutiérrez, valoró especialmente el aporte de Contreras en la transmisión del conocimiento, destacando su generosidad al compartir sus saberes con jóvenes de comunas como Salamanca e Illapel. “Este reconocimiento es un orgullo para la región y para Chile, porque pone en el centro la historia y el trabajo de quienes mantienen vivo nuestro patrimonio”, señaló.
El programa Tesoros Humanos Vivos distingue a personas o comunidades portadoras de manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial con valor excepcional para sus territorios. Su objetivo es apoyar la continuidad de los oficios tradicionales y reforzar las identidades locales.
En Salamanca, el nombre de Fernando Contreras ya forma parte de esa herencia que trasciende generaciones. Hoy, su historia se incorpora oficialmente al patrimonio vivo de Chile, como testimonio del esfuerzo silencioso de quienes, desde la ruralidad, sostienen la memoria cultural del país.









