Un nuevo informe de la Comisión de Investigación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha generado una ola de reacciones en la arena internacional al acusar formalmente a Israel de cometer actos que configuran “genocidio” contra la población palestina en Gaza.
El documento, divulgado el martes 16 de septiembre, sostiene que Israel ha violado la Convención sobre el Genocidio de 1948 mediante ataques sistemáticos contra civiles, la imposición de condiciones de vida inhumanas y medidas que, según se indica, buscan impedir los nacimientos. Entre las pruebas citadas figuran el bloqueo de ayuda humanitaria, la destrucción de infraestructuras esenciales y el ataque contra la mayor clínica de fertilidad de Gaza.
Además, el texto identifica con nombre y apellido a tres altos responsables israelíes por incitación al genocidio: el primer ministro Benjamin Netanyahu, el presidente Isaac Herzog y el exministro de Defensa Yoav Gallant, este último recordado por su declaración en la que calificó a los palestinos de Gaza como “animales humanos”.
Israel responde con rechazo y acusa sesgo
Tel Aviv desestimó las conclusiones, calificándolas de “mentiras antisemitas inspiradas por Hamás”. El gobierno insiste en que sus operaciones militares se enmarcan en el derecho a la legítima defensa frente a los ataques de Hamás y la Yihad Islámica, que mantienen cautivos a rehenes desde octubre de 2023.
Un debate que trasciende la ONU
Aunque Israel y Estados Unidos boicotean al Consejo de Derechos Humanos de la ONU por considerarlo parcial, las conclusiones del informe refuerzan la condena internacional contra Tel Aviv, incluso desde sus aliados occidentales. Reino Unido, Francia, Australia y Canadá, junto a otros países, anunciarán la próxima semana en la Asamblea General de la ONU su reconocimiento oficial a un Estado palestino independiente, un paso que podría modificar el rumbo del conflicto en Medio Oriente.
Divisiones cada vez más marcadas
Mientras Israel y Estados Unidos mantienen una alianza estratégica con apoyo militar y diplomático, un número creciente de naciones exige el cese inmediato de la ofensiva en Gaza y denuncia la hambruna provocada por el bloqueo israelí.
El caso ya se encuentra en la Corte Internacional de Justicia tras la denuncia presentada por Sudáfrica, aunque se espera que el fallo tome varios años. En el corto plazo, el informe de la ONU promete intensificar las tensiones y abrir un nuevo capítulo en la disputa global por el futuro de Palestina e Israel.









