La Inteligencia Artificial imagina un nuevo rostro para la costanera de Los Vilos

La tecnología y la creatividad pueden unirse para abrir paso a nuevas ideas de desarrollo urbano y turístico. Así quedó demostrado en un ejercicio realizado mediante Inteligencia Artificial, donde se tomó como referencia una fotografía del entorno de la Avenida Costanera Salvador Allende, específicamente frente al sector de las pérgolas, con el imponente fondo de la tradicional Isla de Huevos de Los Vilos.

El lugar es uno de los puntos más visitados por turistas y residentes, especialmente durante las tardes, cuando la puesta de sol se esconde detrás de la isla, regalando una de las postales más características del borde costero vileño.

Actualmente, en ese sector existe un desagüe perteneciente a la sanitaria Aguas del Valle, infraestructura que hoy es utilizada principalmente para el escurrimiento de aguas lluvia, considerando que el depósito de aguas servidas se encuentra ubicado en el sector de Quebrada de Quereo, a varios metros de profundidad.

Sin embargo, vecinos y visitantes coinciden en que la acumulación de piedras y rocas en el lugar termina afectando visualmente un espacio que sirve como plataforma natural de uno de los paseos peatonales más concurridos de la comuna.

Frente a ello, y jugando con las posibilidades que entrega la Inteligencia Artificial, se quiso imaginar cómo podría transformarse este punto estratégico del borde costero si fuera intervenido con un proyecto de hermoseamiento urbano y turístico.

La propuesta digital (imagen de arriba)  proyecta la construcción de un moderno muelle turístico, similar a los existentes en otros balnearios del país, incorporando espacios de paseo, iluminación ornamental, áreas de descanso y miradores hacia la Isla de Huevos, entregando así un nuevo atractivo para quienes recorren la costanera.

La idea no corresponde a un proyecto oficial, sino más bien a un ejercicio visual y creativo que busca abrir la conversación sobre el potencial turístico y paisajístico de este emblemático rincón de Los Vilos.

Porque al final, como dice el popular dicho: “soñar no cuesta nada”.