Las condiciones meteorológicas seguirán siendo complejas en las regiones de Coquimbo y Atacama durante los próximos días. De acuerdo con las proyecciones de los modelos internacionales ECMWF y GFS, tras el sistema frontal que actualmente afecta a la zona, se espera el ingreso de otros dos eventos que prolongarán las precipitaciones hasta el jueves 23 de julio.
El siguiente sistema frontal comenzaría a ingresar durante la madrugada del domingo 19 de julio, dejando lluvias durante gran parte de la jornada, especialmente en sectores precordilleranos y cordilleranos. Además, uno de los fenómenos que genera mayor preocupación son las intensas rachas de viento, que podrían superar los 100 km/h en diversos sectores de la Región de Coquimbo.
A ello se suma la posibilidad de tormentas eléctricas, principalmente en el litoral y la precordillera de la región, mientras que en la cordillera de Los Andes se proyectan vientos de entre 130 y 150 km/h, junto con abundantes nevadas.
Aunque las precipitaciones disminuirían durante la tarde del lunes 20 de julio, los pronósticos indican que un tercer sistema frontal ingresaría durante la madrugada del martes 21, aportando nuevas lluvias y nieve, con rachas de viento cercanas a los 80 km/h en sectores cordilleranos de Coquimbo.
Según las estimaciones actuales, las precipitaciones comenzarían a declinar recién durante la mañana del jueves 23 de julio.
En cuanto a los acumulados previstos para todo el período, los modelos proyectan entre 200 y 250 milímetros de lluvia en localidades como La Serena, Tongoy y Los Vilos, mientras que sectores interiores como Monte Patria, Punitaqui, Chañaral Alto, Tulahuén, Quilitapia y Combarbalá podrían acercarse a los 300 milímetros. En la cordillera de la Región de Coquimbo, además, se esperan acumulaciones de nieve cercanas a cuatro metros.
Ante este escenario, las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la evolución de los sistemas frontales y llaman a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales, debido al riesgo de crecidas de ríos, remociones en masa, cortes de rutas y otras emergencias asociadas a las intensas precipitaciones y fuertes vientos.









