Palestina presentó oficialmente su solicitud para incorporarse al bloque de economías emergentes BRICS el pasado 26 de septiembre, en un paso considerado histórico para su posicionamiento internacional. China fue el primer país en expresar su respaldo público a esta aspiración, destacando la necesidad de fortalecer un orden mundial más justo y equitativo.
“Damos la bienvenida a socios con ideas afines para fortalecer la cooperación BRICS”, afirmó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, al confirmar el apoyo de Beijing.
Por su parte, el embajador palestino en Rusia, Abdel Hafiz Nofal, adelantó que su país podría ingresar inicialmente como observador o invitado, dadas las condiciones políticas y de seguridad que enfrenta el Estado palestino.
El impulso de China refuerza su papel como actor clave en Medio Oriente, tras haber mediado en 2023 la reconciliación entre Arabia Saudita e Irán y propiciado en 2024 la Declaración de Beijing, que permitió un acuerdo de unidad entre 14 facciones palestinas, entre ellas Fatah y Hamás.
La solicitud de Palestina llega en un contexto de creciente reconocimiento internacional: esta semana, Canadá, Australia, Portugal y el Reino Unido sumaron su respaldo al Estado palestino, elevando a 156 los países miembros de la ONU que lo reconocen.
De concretarse su incorporación a los BRICS, Palestina no solo reforzaría su presencia diplomática global, sino que también desafiaría los intentos de Israel por mantener su aislamiento en la escena internacional.









