Con pasión, esfuerzo y una visión clara de futuro, el entrenador Patricio Pérez Escobar lidera un ambicioso proyecto formativo y competitivo en torno al tenis infantil y juvenil en Los Vilos, el cual ha comenzado a rendir frutos concretos a nivel nacional. Desde una escuela de tenis municipal, surgió un grupo de niños y niñas que hoy ya compiten en la elite del tenis chileno, gracias al compromiso del equipo técnico, las familias y el respaldo clave de empresas como INCOPROVIL, HECSO y Olivos de Casuto.
“Este es un trabajo que partió hace tres años con niños que venían desde la escuela municipal de tenis. Gracias a sus condiciones y compromiso, formamos un grupo de entrenamiento más competitivo. Hoy entrenan cuatro veces por semana y ya estamos compitiendo en torneos federados, dentro del ranking nacional de menores”, señala Patricio Pérez.
El equipo actualmente se conforma por Maite, Baltazar y Vicente, quienes participan en las categorías menores de 12 y 14 años, con destacadas actuaciones en torneos realizados en ciudades como La Serena, Coquimbo, Antofagasta y Santiago. Maite ya ha ganado tres torneos G4 y fue finalista en un G3, mientras que Vicente, en su primer año en menores de 12, ya ha alcanzado varias semifinales, posicionándose dentro de los 50 mejores del país.
Apoyo privado y familiar, clave del crecimiento
Uno de los pilares fundamentales de este crecimiento ha sido el apoyo constante de las familias, así como el aporte de empresas privadas que creen en el talento local. “Este año se suma INCOPROVIL, empresa con la que teníamos una amistad y un anhelo de trabajar juntos. Este respaldo nos permite planificar el circuito completo del próximo año, que incluye competencias todos los fines de semana a lo largo del país”, destaca Pérez.
Los costos asociados —entrenador, suplementos, implementación, viajes, entre otros— son significativos, y por ello, el compromiso del entorno ha sido esencial para sostener y proyectar el proceso.
Proyecciones ambiciosas y desafíos inmediatos
El objetivo principal del grupo es cerrar el año con al menos uno de los jugadores dentro de los 10 mejores de su categoría, lo que les permitiría acceder a los prestigiosos torneos COSAT, que reúnen a la elite del tenis sudamericano.
A corto plazo, el gran desafío es la clasificatoria nacional en agosto, donde se espera que tanto Maite como Vicente logren clasificar al campeonato nacional, consolidando así el trabajo de un equipo que no viaja a “conocer ciudades”, sino a competir de igual a igual con los mejores.
Finalmente, Patricio Pérez invita a los jóvenes interesados a sumarse a la escuela municipal de tenis: “Es una escuela abierta y siempre estamos atentos a detectar nuevos talentos que puedan dar el salto al equipo competitivo. Lo que hacen estos chicos no es fácil, compiten al más alto nivel, pero con esfuerzo, apoyo y disciplina, todo es posible”.
Este proyecto de tenis en Los Vilos no solo está formando deportistas de alto nivel, sino que también construye comunidad y abre caminos a nuevas generaciones que sueñan con dejar su huella en las canchas del país.









