Tensión en Caimanes por incidente en El Mauro: comunidad exigió respuestas a Minera Los Pelambres y autoridades

Momentos de alta tensión se vivieron este jueves en la localidad de Caimanes durante una asamblea convocada en las dependencias del Servicio Sanitario Rural (SSR), donde vecinos, autoridades y ejecutivos de Minera Los Pelambres enfrentaron posiciones por el rebalse ocurrido en las piscinas de drenes del tranque de relaves El Mauro, incidente que derivó en el escurrimiento de su contenido hacia el estero Pupío y que mantiene vigente la recomendación de no consumir agua potable de la red.

En la reunión participaron representantes del SSR, dirigentes sociales, la comunidad, la Municipalidad de Los Vilos, la Seremi de Salud, autoridades provinciales y regionales, además de ejecutivos de Minera Los Pelambres, quienes entregaron antecedentes sobre la contingencia y las medidas adoptadas.

Durante la exposición, el Servicio Sanitario Rural realizó una cronología de los hechos, señalando que fue informado del incidente alrededor de las 20:30 horas del martes. Tras ello, se dio aviso a la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS), la Seremi de Salud y otras autoridades competentes, coordinándose de inmediato una serie de acciones de mitigación.

Entre ellas se incluyó el abastecimiento de agua mediante camiones aljibe, la entrega de agua embotellada y la instalación de una planta modular de filtrado. Asimismo, la Seremi de Salud efectuó la toma de muestras de agua, mientras que la Dirección General de Aguas (DGA) inició un monitoreo cuyos análisis fueron enviados a tres laboratorios diferentes para su evaluación.

Por parte de Minera Los Pelambres, el gerente del tranque El Mauro, Rodrigo Gutiérrez, explicó que la emergencia se produjo exclusivamente en las piscinas de drenes y no comprometió la estabilidad del tranque. Según indicó, el ingreso de sedimentos producto de las intensas lluvias afectó las bombas encargadas de retornar el agua desde las piscinas al depósito de relaves, provocando que dejaran de operar y ocasionando el rebalse.

El ejecutivo sostuvo que el contenido de las piscinas corresponde a una mezcla de “barro, agua y relave” y afirmó que las estaciones de monitoreo mantienen parámetros normales respecto a la calidad del agua. Agregó que el tranque había sido preparado para enfrentar el invierno y que no existe acumulación de agua contra el muro principal.

Como parte de las medidas de emergencia, la empresa informó que trabaja en reforzar el sistema de bombeo y construir una tercera piscina de drenes. Hasta este jueves, tres de las cinco bombas estaban nuevamente en funcionamiento, aunque continuaban presentando dificultades derivadas del incidente. Durante su intervención, Gutiérrez reconoció la responsabilidad de la empresa al señalar: “Algo hicimos mal, sino, no estaríamos en esta reunión”.

En tanto, la Seremi de Salud informó que los análisis preliminares de las muestras de agua indican que los parámetros se encuentran dentro de la norma vigente. No obstante, precisó que los resultados definitivos estarán disponibles en un plazo estimado de entre 10 y 12 días, período durante el cual continuará el monitoreo permanente de la calidad del agua.

Mientras se conocen esos resultados, se mantendrá la medida preventiva de no consumir agua potable de la red. Como apoyo a la comunidad, Minera Los Pelambres inició este viernes la distribución de dos bidones de agua por familia, además de mantener el suministro mediante camiones aljibe, tal como fue solicitado por el Servicio Sanitario Rural.

La asamblea estuvo marcada por fuertes cuestionamientos de los vecinos hacia los representantes de la minera, así como también hacia las autoridades presentes y el municipio. Los asistentes manifestaron su preocupación por los posibles efectos ambientales y sanitarios del incidente, exigiendo mayor transparencia, información oportuna y garantías de que situaciones como esta no volverán a repetirse. La reunión se desarrolló en un ambiente de evidente molestia e incertidumbre por parte de la comunidad, que espera los resultados de las investigaciones y los análisis de laboratorio para conocer el real impacto del derrame.