Las primeras evaluaciones realizadas por los equipos de (Programa de Desarrollo Local (PRODESAL) y Programa Agropecuario para el Desarrollo Integral de los Pequeños Productores Campesinos del Secano de la Región de Coquimbo (PADIS) evidencian importantes pérdidas de ganado, daños en corrales e infraestructura predial, afectando directamente a decenas de familias de la agricultura familiar campesina de la comuna.
La Municipalidad de Illapel, a través de los programas PRODESAL y PADIS, continúa desarrollando un catastro en terreno para dimensionar el impacto que dejó el sistema frontal registrado entre el 16 y el 20 de julio sobre la agricultura familiar campesina, con especial preocupación por la situación que enfrentan los crianceros de la comuna.
De acuerdo con el informe preliminar actualizado al 23 de julio, ambos programas atienden actualmente a 436 usuarios, de los cuales 365 corresponden a productores de ganado caprino y ovino. Hasta el momento, se ha identificado que 35 crianceros presentan afectaciones, mientras que 28 de ellos reportan pérdidas de animales. El balance confirma la muerte de al menos 335 animales, cifra que podría aumentar debido a que aún existen sectores con problemas de acceso y conectividad donde el catastro continúa en desarrollo.
Las principales consecuencias registradas corresponden a la destrucción total o parcial de corrales y gallineros, daños en infraestructura predial, inundación de plantaciones frutales y hortícolas, además de la pérdida y mortalidad de animales, lo que representa un duro golpe para las familias que dependen de la actividad ganadera para su sustento.
El impacto de esta emergencia va más allá de las cifras. Para gran parte de los crianceros de Illapel, la crianza de ganado caprino y ovino constituye su principal y, en muchos casos, única fuente de ingresos, por lo que la pérdida de animales e infraestructura afecta directamente el sustento económico de sus familias. A ello se suma el valor cultural que tiene esta actividad, profundamente arraigada en la identidad rural de la comuna y transmitida de generación en generación, formando parte de las tradiciones campesinas que caracterizan a Illapel y a la provincia del Choapa.
El alcalde de Illapel, Denis Cortés Aguilera, señaló que “este frente climático no solo dejó daños en viviendas o en la conectividad vial, sino que también provocó pérdidas importantes en nuestras áreas productivas. Muchos crianceros vieron cómo la crecida de ríos y quebradas arrastró su ganado, mientras que el viento destruyó corrales y techumbres destinadas a proteger principalmente al ganado caprino”, indicó.
La autoridad comunal agregó que es fundamental avanzar con rapidez en un catastro detallado y en medidas concretas de apoyo. “Como municipio ya estamos levantando información que confirma un daño importante en la pérdida de animales y en la infraestructura de los crianceros. Es necesario que el Ministerio de Agricultura, a través de INDAP y el SAG, impulse un plan de apoyo que considere recursos para forraje, la recuperación de corrales y el reimpulso de los pequeños ganaderos y agricultores afectados. La reconstrucción debe contemplar no solo viviendas y caminos, sino también el fortalecimiento de las actividades productivas que sostienen a muchas familias de nuestra comuna”, sostuvo.
En paralelo al levantamiento de información, los equipos técnicos municipales iniciaron un monitoreo sanitario de los rebaños para detectar oportunamente enfermedades derivadas de las condiciones climáticas, permitiendo orientar acciones de prevención y atención veterinaria en los sectores afectados.
Desde la Municipalidad de Illapel señalaron que el trabajo en terreno continuará durante los próximos días para completar el catastro, actualizar las cifras y gestionar las medidas de apoyo necesarias que permitan avanzar en la recuperación de las familias crianceras y pequeños productores que resultaron afectados por esta emergencia.









