Encuesta revela un fuerte deterioro en la percepción ciudadana sobre el mandatario, cuya aprobación cayó al 22,1%, el nivel más bajo desde que se realiza esta medición. También existe un amplio rechazo al manejo del Gobierno frente a las rebajas de condenas.
Un complejo escenario enfrenta el presidente José Antonio Kast, luego de que la última encuesta Pulso Ciudadano correspondiente a noviembre de 2026 revelara una significativa caída en su evaluación ciudadana, alcanzando cifras que marcan un mínimo histórico en esta medición.
De acuerdo con los resultados del sondeo, la aprobación del jefe de Estado llegó apenas al 22,1%, mientras que su desaprobación se elevó al 67,5%, reflejando un creciente descontento con la conducción del Gobierno.
La medición también evidenció una preocupante pérdida de confianza en el mandatario. Solo un 16,1% de los consultados manifestó tener mucha o total confianza en Kast, mientras que un 22,7% expresó una confianza intermedia. En contraste, el 61,2% declaró tener poca o ninguna confianza en el Presidente.
Rechazo al manejo de las rebajas de condenas
Otro de los aspectos que golpea al Ejecutivo es la evaluación ciudadana respecto de la forma en que ha enfrentado la controversia por las rebajas de condenas.
Según Pulso Ciudadano, un 71,7% calificó como mala o muy mala la gestión del Gobierno en esta materia. En tanto, un 13,6% la consideró regular y solo un 14,7% manifestó una evaluación positiva.
El cuestionamiento también alcanza directamente a la continuidad del ministro de Justicia, Fernando Rabat. Frente a la decisión presidencial de mantenerlo en el cargo, un 74,2% de los encuestados considera que José Antonio Kast se equivocó y debería solicitarle la renuncia.
Asimismo, al consultar sobre una eventual acusación constitucional contra el secretario de Estado, un 64,3% manifestó estar de acuerdo con impulsar esta medida, mientras que un 21,2% se pronunció en contra.
Una señal de alerta para La Moneda
Los resultados representan una importante señal de alerta para el Gobierno, particularmente por la magnitud de la desaprobación presidencial y el bajo nivel de confianza ciudadana.
La encuesta muestra que el cuestionamiento no se limita exclusivamente a una decisión ministerial, sino que también alcanza la imagen y conducción del propio mandatario, en un escenario político marcado por controversias que están tensionando la relación entre el Ejecutivo y la opinión pública.









